Lady Ice — Tom Gries

Lady Ice es un thriller criminal dirigido por Tom Gries y protagonizado por Donald Sutherland, Jennifer O’Neill, Robert Duvall y Patrick Magee.

Andy Hammond trabaja como investigador para una compañía de seguros y sigue el rastro de una colección de diamantes robados valorada en tres millones de dólares. Sus sospechas lo conducen hasta Paul Booth y su hija Paula, integrantes de una sofisticada red dedicada a recibir, transformar y vender joyas procedentes de robos.

La investigación se complica cuando Andy se siente atraído por Paula. La joven no es una simple acompañante del negocio de su padre, sino una mujer inteligente, calculadora y plenamente integrada en las operaciones criminales.

El título promocional español «Fría como un diamante» resume el juego central de la película: Andy debe averiguar si la atracción de Paula es sincera o forma parte de una maniobra para recuperar las joyas y neutralizar la investigación.

Título: Lady Ice

Título original: Lady Ice

Título provisional: The Masters

Reclamo de esta edición: Fría como un diamante

Director: Tom Gries

Guion: Alan Trustman y Harold Clemins

Historia: Alan Trustman

Producción: Harrison Starr

Producción ejecutiva: Roger Gimbel

Producción asociada: Jim Pratt

Productora: Tomorrow Entertainment

Distribución original: National General Pictures

Año: 1973

País: Estados Unidos

Idioma original: Inglés

Formato: Película

Género: Thriller, crimen, intriga y romance

Fotografía: Lucien Ballard

Montaje: Robert Swink y William Sands

Música: Perry Botkin Jr.

Diseño de producción: Joel Schiller

Decorados: Nicholas Romanac

Color: Technicolor

Localizaciones: Miami, Palm Beach y Nassau

Duración cinematográfica registrada: 93 o 100 minutos, según la fuente

Reparto principal

  • Donald Sutherland como Andy Hammond.
  • Jennifer O’Neill como Paula Booth.
  • Robert Duvall como Ford Pierce.
  • Patrick Magee como Paul Booth.
  • Jon Cypher como Eddie Stell.
  • Eric Braeden como Peter Brinker.
  • Buffy Dee como Tony LaCava.
  • Perry Lopez como Carlos.
  • Charles J. Swepeniser como uno de los ladrones.
  • Edward Biagianti como uno de los ladrones.
  • Zvee Scooler como joyero.
  • Sol Frieder como joyero.
  • Berenice Clayre como responsable del registro.
  • Dana Elcar como representante de la aseguradora.

Sinopsis

Tony LaCava llega a Miami procedente de Chicago transportando secretamente un collar de diamantes robado. La pieza forma parte de una colección mucho mayor que debe terminar en manos de Paul Booth y de su hija Paula, especialistas en recibir y colocar joyas sustraídas.

Andy Hammond, investigador de una compañía de seguros, se ha infiltrado en el negocio de automóviles de lujo de los Booth haciéndose pasar por mecánico. Antes de que LaCava pueda entregar el collar, Andy lo intercepta, se apodera de la pieza y lo deja inmovilizado.

En el establecimiento de los Booth, Andy conoce a Paula y provoca deliberadamente un enfrentamiento. Su comportamiento consigue que Paul lo despida, pero también llama la atención de la joven.

Andy roba temporalmente el automóvil deportivo de Paula y la obliga a perseguirlo por la ciudad. El vehículo aparece después intacto, dejando claro que el gesto formaba parte de una provocación destinada a despertar su curiosidad.

Esa noche, Andy entra en la propiedad de Paula y la sorprende junto a su piscina. La joven rechaza inicialmente sus avances, aunque se siente intrigada por su seguridad y por la falta de respeto con la que trata las convenciones de su entorno.

Eddie Stell, colaborador de Paul Booth y aspirante a casarse con Paula, sospecha inmediatamente de Andy. Además de sus ambiciones personales, Eddie está implicado en la recepción de las joyas y en la eliminación de cualquier amenaza para el negocio.

Andy decide presentarse ante Paula como un delincuente interesado en negociar el collar. La joven informa a su padre y a Eddie, convencida de que el supuesto aficionado puede ser manipulado.

El detective Ford Pierce conoce la verdadera identidad de Andy y vigila sus movimientos. Aunque ambos persiguen a la misma organización, sus métodos chocan constantemente: Pierce quiere intervenir y efectuar detenciones, mientras Andy pretende utilizar el collar como cebo.

La situación se vuelve más grave cuando LaCava aparece muerto. Pierce responsabiliza parcialmente a Andy por no haber informado a la policía y exige que entregue la joya.

Andy se niega porque considera que todavía puede conducirlo hasta toda la colección. Su objetivo no es recuperar una sola pieza, sino demostrar el funcionamiento completo de la red de receptación.

Paula descubre que Eddie ha ordenado actos violentos para proteger el negocio. Aunque participa en el tráfico de joyas, rechaza la facilidad con la que su colaborador recurre al asesinato.

Dos hombres enviados por Eddie atacan a Andy en su alojamiento y exigen que entregue el collar. La llegada inesperada de Paula impide que completen su misión.

Después del ataque, Andy admite que trabaja para una compañía de seguros. Paula comprende que la atracción entre ambos está atravesada por una investigación que puede conducir a la detención de su padre, de Eddie y de ella misma.

Mientras tanto, la organización consigue hacerse con el resto de los diamantes procedentes de Chicago. Paula examina las piedras y acuerda su traslado a Nassau, donde Peter Brinker y dos joyeros se encargarán de cortarlas y transformarlas.

Una vez modificadas, las gemas podrán circular con una apariencia distinta y será mucho más difícil demostrar que proceden del robo original.

Andy sigue a Paula hasta Nassau y propone una salida negociada. La compañía de seguros está dispuesta a pagar una elevada cantidad por recuperar las joyas, pero necesita una declaración que confirme su verdadero origen.

La atracción, la desconfianza y los intereses económicos conducen a ambos hacia un último encuentro en el que cada personaje intenta conservar los diamantes, evitar la cárcel y determinar si la relación que ha surgido entre ellos posee alguna sinceridad.

Andy Hammond

Andy es un investigador que se mueve continuamente fuera de los procedimientos convencionales. Se infiltra, miente, provoca persecuciones y retiene pruebas con la intención de obligar a los delincuentes a revelar toda la estructura del negocio.

Su forma de trabajar genera un conflicto con Ford Pierce. El policía considera que Andy pone vidas en peligro y dificulta la posibilidad de construir un caso penal mediante pruebas controladas.

Donald Sutherland interpreta al personaje con ironía, arrogancia y un aparente desapego. Andy utiliza la provocación como técnica profesional, pero resulta difícil determinar en qué momento su interés por Paula deja de ser una simple estrategia.

El investigador se presenta como un hombre capaz de controlar todos los movimientos, aunque su plan depende de confiar en que los delincuentes reaccionarán como espera.

Paula Booth

Paula no ocupa el lugar tradicional de la mujer inocente relacionada accidentalmente con criminales. Conoce el origen de las joyas, participa en las negociaciones y toma decisiones propias dentro de la organización.

Su elegancia y su atractivo forman parte de una personalidad mucho más compleja. Paula sabe utilizar el interés de los hombres, pero también rechaza que Eddie o su padre decidan completamente su futuro.

Jennifer O’Neill construye una figura fría, refinada y difícil de leer. La película permite que el espectador comparta la incertidumbre de Andy: Paula puede estar enamorándose, simulando interés o combinando ambas cosas.

La joven acepta el robo y la receptación como actividades comerciales, pero establece una diferencia entre el delito patrimonial y el asesinato. Esa frontera moral la enfrenta con Eddie.

Paul Booth

Paul Booth dirige una red dedicada a convertir objetos robados en bienes que puedan regresar al mercado sin ser reconocidos.

Su posición económica le permite mantener una residencia lujosa, organizar reuniones y presentar una apariencia respetable. El negocio criminal queda oculto tras empresas y relaciones sociales aparentemente legítimas.

Con el paso del tiempo, Paul empieza a considerar que la familia ya posee suficiente dinero y que continuar aumenta innecesariamente el riesgo.

Patrick Magee aporta al personaje una mezcla de autoridad, cansancio y temor. Paul entiende que la ambición de Paula y la violencia de Eddie pueden terminar destruyendo el sistema que ha construido.

Eddie Stell

Eddie combina intereses criminales y sentimentales. Desea controlar el negocio y convertirse en marido de Paula, lo que lo situaría en el centro de la fortuna de los Booth.

La aparición de Andy amenaza ambas aspiraciones. El investigador puede desmantelar la red y, al mismo tiempo, despierta en Paula una atracción que Eddie no consigue imponer mediante su proximidad.

A diferencia de Paul y Paula, Eddie recurre con facilidad a la violencia. Considera que los mensajeros, investigadores y colaboradores pueden ser eliminados cuando dejan de resultar útiles.

Jon Cypher interpreta a un personaje cuyo deseo de ascender dentro de la organización termina volviéndolo más peligroso que los propios dirigentes.

Ford Pierce

Ford Pierce representa la investigación policial oficial. Conoce la actividad de los Booth y necesita reunir pruebas capaces de sostener una acusación.

Robert Duvall ofrece una interpretación contenida como detective frustrado por la independencia de Andy. Pierce sabe que el investigador de seguros posee información, pero no puede obligarlo fácilmente a compartirla.

El conflicto entre ambos muestra dos prioridades diferentes. La compañía desea recuperar el valor económico de las joyas; la policía pretende identificar, detener y procesar a los responsables.

Los diamantes y su transformación

La colección robada está valorada en aproximadamente tres millones de dólares, pero su valor depende de que pueda ser vendida sin revelar su procedencia.

Las piedras reconocibles constituyen una prueba. Para reducir ese riesgo, la organización las traslada a Nassau y encarga que sean cortadas de nuevo y convertidas en piezas diferentes.

La transformación física dificulta identificar las joyas como aquellas que fueron robadas e introduce un problema para la aseguradora: incluso recuperando las nuevas piezas, debe demostrar su relación con la colección original.

La película utiliza este elemento para dar al robo una dimensión económica y jurídica. No basta con saber quién posee los diamantes; es necesario probar su origen.

La investigación de seguros

Andy no es un policía, sino un investigador contratado para proteger los intereses de una aseguradora.

Esa diferencia explica parte de sus métodos. La prioridad de la compañía consiste en reducir la pérdida económica derivada del robo, incluso si ello exige negociar con quienes poseen las joyas.

La policía, en cambio, necesita preservar pruebas, controlar las entregas y evitar que la recuperación patrimonial interfiera en la persecución penal.

La película encuentra suspense en esa superposición de objetivos. Andy y Pierce colaboran, pero ninguno acepta que el otro determine por completo la operación.

Romance y manipulación

La relación entre Andy y Paula se construye mediante provocaciones, persecuciones, mentiras y negociaciones.

Ambos conocen la identidad aproximada del otro y saben que cualquier gesto sentimental puede utilizarse para conseguir información o modificar una decisión.

Andy necesita que Paula confíe en él lo suficiente como para revelar el destino de las joyas. Paula necesita averiguar cuánto sabe el investigador y qué clase de acuerdo podría evitarle consecuencias más graves.

La atracción no elimina la oposición entre ellos. La película mantiene abierta la pregunta de si una relación nacida dentro de una operación encubierta puede sobrevivir cuando desaparece el engaño.

Miami, Palm Beach y Nassau

La historia utiliza ambientes costeros, automóviles deportivos, piscinas, embarcaciones, hoteles y residencias de lujo.

Miami y Palm Beach proporcionan el escenario estadounidense de la investigación, mientras Nassau representa un espacio donde la organización puede transformar y desplazar las joyas con mayor libertad.

La fotografía de Lucien Ballard aprovecha la luz, el agua y los espacios abiertos para diferenciar la película de los thrillers urbanos más oscuros.

Bajo esa apariencia turística y sofisticada se desarrolla un mundo de receptadores, mensajeros, joyeros clandestinos y agentes infiltrados.

La dirección de Tom Gries

Tom Gries construye la película como una mezcla de intriga criminal, romance y relato de estafadores.

El director concede gran importancia al contraste entre Donald Sutherland y Jennifer O’Neill. Buena parte de la tensión depende de diálogos en los que ambos personajes ocultan sus verdaderas intenciones.

Las persecuciones y los enfrentamientos violentos aparecen subordinados al juego de vigilancia, seducción y negociación.

El resultado posee un tono elegante y ligero pese a incluir robos, receptación y asesinato.

Análisis

Lady Ice combina el thriller de investigación con una relación sentimental basada en la desconfianza.

Andy Hammond no intenta descubrir desde cero quiénes son los delincuentes. Conoce a los sospechosos y utiliza el collar robado para obligarlos a mover el resto de la colección.

El suspense procede de la dificultad probatoria. Las joyas pueden ser cortadas, transformadas y aseguradas de nuevo, haciendo que la recuperación física no resuelva necesariamente el caso.

Paula constituye el principal atractivo del relato porque no encaja completamente en una categoría moral. Participa en el delito, pero rechaza la violencia de Eddie y desarrolla una relación posiblemente sincera con el hombre que la investiga.

Donald Sutherland aporta al protagonista un comportamiento burlón y provocador. Su gran altura, su aspecto desgarbado y su aparente indiferencia contrastan con los ambientes refinados de los Booth.

Jennifer O’Neill ofrece una presencia elegante y distante que justifica el título. Paula es comparada implícitamente con las joyas: hermosa, valiosa, difícil de alcanzar y aparentemente fría.

Robert Duvall dispone de un papel secundario, pero su detective proporciona un contrapunto realista a las maniobras de Andy. Pierce recuerda que el juego de seducción tiene consecuencias penales y que ya se ha producido una muerte.

La película puede resultar pausada para quienes esperen una acción constante. Su interés se encuentra principalmente en el ambiente, los personajes y el intercambio de engaños.

Temáticas

  • Diamantes: una colección robada valorada en millones desencadena la investigación.
  • Receptación: los Booth reciben y transforman joyas procedentes de robos.
  • Seguros: Andy trabaja para recuperar bienes y reducir la pérdida económica de la compañía.
  • Infiltración: el investigador adopta identidades y comportamientos destinados a ganarse la confianza de los sospechosos.
  • Seducción: Andy y Paula utilizan la atracción como medio de investigación y defensa.
  • Desconfianza: ningún personaje revela completamente sus objetivos.
  • Prueba: recuperar las joyas no basta si no puede demostrarse su procedencia.
  • Transformación: los diamantes son cortados de nuevo para ocultar su identidad.
  • Violencia criminal: Eddie utiliza matones y asesinatos para proteger el negocio.
  • Padres e hijas: Paul y Paula comparten la organización, pero no siempre los mismos límites.
  • Ambigüedad moral: Paula participa en el delito y, al mismo tiempo, rechaza algunos de sus métodos.

Valoración

Lady Ice es un thriller criminal elegante y deliberadamente ligero, apoyado sobre la química entre Donald Sutherland y Jennifer O’Neill.

Sutherland construye un investigador heterodoxo, seguro de sí mismo y dispuesto a saltarse las reglas para obtener un resultado mayor.

O’Neill aporta sofisticación y ambigüedad como Paula Booth. El personaje no funciona únicamente como interés romántico, sino como participante activa en la red criminal.

Patrick Magee y Jon Cypher representan dos generaciones o maneras de administrar el negocio: Paul desea reducir el riesgo, mientras Eddie recurre a una violencia cada vez más difícil de contener.

Robert Duvall añade solidez al reparto como policía enfrentado con los procedimientos improvisados de Andy.

La fotografía de Lucien Ballard y las localizaciones de Florida y Bahamas conceden a la película una apariencia luminosa, lujosa y vacacional que contrasta con el mundo criminal.

Resulta especialmente recomendable para quienes disfruten de los thrillers setenteros, las historias de joyas robadas, las investigaciones de seguros, los romances entre adversarios y las películas protagonizadas por Donald Sutherland.

Datos de esta edición

Edición: DVD Spain General Distributions, S. L.

Referencia: PY2641

Soporte: DVD vídeo

Región: Todas las zonas

Sistema: [comprobar: probablemente PAL]

Formato de imagen: 4:3 pantalla completa

Imagen: Color

Sonido: Dolby Digital

Idiomas: Castellano e inglés

Subtítulos: No indicados en la carátula transcrita

Duración indicada en esta edición: 90 minutos aproximadamente

Duración cinematográfica registrada: 93 o 100 minutos, según la fuente

Calificación: No recomendada para menores de 13 años

Número de expediente del Ministerio de Cultura: 94.933

Depósito legal: B-47580-2006

Autoría del DVD: Sonilab

Registro de empresa audiovisual: J1936

Código de barras: [comprobar: 8435112160487]

Ámbito: Uso privado y doméstico

Estado: [completar]

Observaciones: La carátula atribuye «dirección y producción» a Tom Gries; los registros cinematográficos consultados acreditan a Harrison Starr como productor y a Roger Gimbel como productor ejecutivo.

Contenidos y navegación

  • Reproducción de la película.
  • Acceso directo a escenas.