The Code, estrenada también con el título Thick as Thieves, es un thriller de robos dirigido por Mimi Leder y protagonizado por Morgan Freeman y Antonio Banderas.
Keith Ripley es un veterano ladrón especializado en obras de arte que todavía respeta un antiguo código profesional: cumplir el encargo, proteger al compañero y no colaborar nunca con la policía.
Para ejecutar un último gran golpe, Ripley recluta a Gabriel Martin, un ladrón joven, impulsivo y familiarizado con las calles de Nueva York. El objetivo consiste en entrar en la cámara acorazada de una poderosa corporación rusa y sustraer dos huevos de Fabergé nunca expuestos al público.
Título: The Code
Título alternativo: Thick as Thieves
Directora: Mimi Leder
Guion: Ted Humphrey
Producción: Lori McCreary y Johnny Martin
Productoras: Millennium Films y Nu Image
Año: 2009
Países: Estados Unidos y Alemania
Formato: Película
Género: Thriller, crimen y película de robos
Fotografía: Julio Macat
Montaje: Martin Nicholson
Música: Atli Örvarsson
Diseño de producción: Nelson Coates
Vestuario: Ane Crabtree
Duración: 104 minutos
Reparto principal
- Morgan Freeman como Keith Ripley.
- Antonio Banderas como Gabriel Martin.
- Radha Mitchell como Alexandra Korolenko.
- Robert Forster como el teniente Weber.
- Rade Šerbedžija como Nicky Petrovitch y Victor Korolenko.
- Marcel Iureș en un papel secundario.
- Tom Hardy en un papel secundario.
- Michael Hayden en un papel secundario.
- Gary Werntz en un papel secundario.
- Corey Johnson en un papel secundario.
Sinopsis
Keith Ripley es un ladrón de la vieja escuela. Frío, metódico y experimentado, ha dedicado buena parte de su vida al robo de obras de arte y objetos de extraordinario valor.
Ripley trabaja siguiendo un código no escrito que regula las relaciones entre ladrones profesionales. Un integrante debe cumplir el encargo, proteger a su compañero y mantenerse siempre alejado de la policía.
La muerte de Victor Korolenko, antiguo socio de Ripley, deja pendiente una peligrosa deuda con Nicky Petrovitch, jefe de una organización criminal rusa.
Petrovitch exige que Ripley robe dos huevos de Fabergé conservados dentro de una cámara acorazada prácticamente inexpugnable. Las piezas nunca han sido expuestas y se encuentran protegidas por sofisticados sistemas de vigilancia, sensores y controles de acceso.
Ripley sabe que no puede realizar el golpe solo. Después de observar a Gabriel Martin durante un pequeño robo, decide proponerle que participe en la operación.
Gabriel es más joven, impulsivo y apasionado. Conoce las calles de Nueva York y posee habilidad para improvisar, pero carece de la disciplina y la experiencia de Ripley.
La relación entre ambos comienza marcada por la desconfianza. Gabriel sospecha que Ripley no le ha contado toda la verdad sobre el encargo, mientras el veterano teme que la impaciencia de su nuevo compañero comprometa la operación.
La situación se complica cuando Gabriel conoce a Alexandra Korolenko, vinculada personalmente con Victor y con el entorno de los delincuentes rusos.
Al mismo tiempo, el teniente Weber sigue desde hace años los movimientos de Ripley y espera que el nuevo golpe le proporcione las pruebas necesarias para detenerlo definitivamente.
Los dos ladrones preparan cuidadosamente la entrada en el edificio, estudian los sistemas de seguridad y construyen un plan destinado a superar cada barrera sin activar las alarmas.
Sin embargo, en un mundo formado por criminales, policías, confidentes y antiguos socios, la cuestión principal no consiste únicamente en entrar en la cámara acorazada. También deben descubrir quién está utilizando a quién y qué significado conserva realmente el código de los ladrones.
Keith Ripley
Ripley representa al ladrón profesional que concibe el delito como un oficio sometido a reglas. No roba impulsivamente ni utiliza una violencia innecesaria: estudia el objetivo, calcula los riesgos y prepara una vía de salida.
Su experiencia le permite mantener la calma incluso cuando el plan parece fracasar. Ha aprendido que un golpe no depende únicamente de abrir una caja fuerte, sino de manipular la información disponible para policías, vigilantes y cómplices.
El código que afirma respetar cumple una doble función. Por una parte, establece unas normas mínimas de confianza dentro de un mundo ilegal. Por otra, le permite conservar una imagen honorable de sí mismo.
Morgan Freeman interpreta a Ripley con serenidad y autoridad. El personaje apenas necesita elevar la voz porque suele disponer de más información que las personas que lo rodean.
Gabriel Martin
Gabriel procede de un nivel criminal más modesto. Es hábil, rápido y conoce la ciudad, pero todavía no ha participado en una operación de la complejidad propuesta por Ripley.
Su juventud introduce energía dentro de la pareja. Mientras Ripley calcula y oculta, Gabriel pregunta, provoca y reacciona emocionalmente ante las personas implicadas.
Antonio Banderas construye un personaje más físico e impulsivo. Gabriel acepta el golpe por la recompensa y por la atracción del desafío, aunque pronto comprende que su compañero mantiene motivos y secretos propios.
La relación con Alexandra aumenta su implicación personal. La operación deja de ser únicamente un robo cuando las decisiones de Gabriel pueden afectar a una persona por la que comienza a interesarse.
El maestro y el aprendiz
La película utiliza una estructura habitual del cine de robos: un delincuente veterano recluta a un ladrón más joven para ejecutar un último trabajo.
Ripley aporta planificación, contactos y experiencia. Gabriel ofrece agilidad, conocimiento de la calle y capacidad para resolver situaciones imprevistas.
La colaboración depende de una confianza que ninguno de los dos está dispuesto a conceder completamente. Ambos saben que el compañero puede estar ocultando una intención diferente.
Esa incertidumbre mantiene el suspense incluso cuando trabajan juntos. El espectador debe observar cada conversación y decidir si se trata de una explicación verdadera, una prueba de lealtad o una maniobra destinada a manipular al otro.
El código de los ladrones
Ripley resume su filosofía mediante tres reglas: realizar el encargo, proteger al compañero y no colaborar jamás con la policía.
El código intenta introducir estabilidad en un ambiente basado en la mentira. Para que dos delincuentes puedan ejecutar juntos una operación necesitan confiar, al menos parcialmente, en que determinadas líneas no serán cruzadas.
La película somete esas reglas a una prueba constante. Todos los personajes poseen información incompleta y motivos para engañar a los demás.
La cuestión no es solamente si Ripley y Gabriel son capaces de robar los huevos. También importa determinar si alguno de ellos respeta realmente el código o lo utiliza como una herramienta para obtener la confianza del compañero.
Los huevos de Fabergé
El objetivo elegido aporta al golpe una dimensión histórica y artística. Los huevos de Fabergé fueron objetos de lujo vinculados con la familia imperial rusa y se han convertido en piezas especialmente reconocibles dentro del coleccionismo.
En la película, las dos piezas nunca han sido mostradas al público. Su excepcional valor explica la complejidad de la cámara acorazada y el interés de Petrovitch por obtenerlas.
El objeto del robo también conecta la historia con el entorno ruso de Victor, Alexandra y Petrovitch. No se trata de joyas elegidas al azar, sino de símbolos relacionados con poder, riqueza y patrimonio.
La preparación del golpe
Como ocurre en las películas de atracos, una parte importante del relato se dedica a estudiar el edificio y explicar las dificultades del acceso.
La cámara acorazada está protegida por vigilancia humana, sistemas electrónicos, sensores y procedimientos diseñados para detectar cualquier intervención.
Ripley y Gabriel deben reproducir movimientos, calcular tiempos, conseguir herramientas y anticipar la respuesta de los guardias.
La tensión procede de la acumulación de obstáculos. Aunque cada problema tenga una solución prevista, un pequeño error puede activar la alarma y dejar a los ladrones encerrados dentro del edificio.
El plan debe tener en cuenta además la vigilancia policial. Weber conoce los métodos de Ripley y espera utilizar el robo para detenerlo en el momento en que disponga de pruebas suficientes.
Alexandra Korolenko
Alexandra conecta la relación personal de Gabriel con el conflicto criminal que rodea a Ripley.
Su vínculo con Victor Korolenko la sitúa dentro de una historia anterior al comienzo del golpe. La muerte de Victor no es únicamente un antecedente profesional, sino una pérdida que todavía determina la conducta de otros personajes.
Gabriel se siente atraído por ella, pero desconoce hasta qué punto puede confiar en sus palabras. Alexandra también debe decidir si el joven ladrón forma parte del plan de Ripley o si actúa por voluntad propia.
La relación sentimental añade vulnerabilidad a Gabriel. Mientras Ripley intenta mantener la operación dentro de un terreno estrictamente profesional, su compañero comienza a tomar decisiones condicionadas por los afectos.
El teniente Weber
Weber representa la presión policial que acompaña permanentemente a Ripley. Conoce su trayectoria y está convencido de que participa en grandes robos, pero necesita obtener pruebas que puedan utilizarse legalmente.
El teniente no pretende impedir necesariamente todos los movimientos del ladrón desde el principio. Puede resultar más útil permitir que el plan avance y detenerlo cuando el delito sea demostrable.
Esta estrategia crea una vigilancia doble. Los protagonistas deben superar la seguridad de la corporación y evitar al mismo tiempo que la policía documente sus acciones.
Confianza y traición
El lema «Nunca confíes en un ladrón» resume la paradoja de la historia. Ningún gran golpe puede ejecutarse sin colaboración, pero cada colaboración ofrece una oportunidad para la traición.
Ripley y Gabriel dependen mutuamente. Sin embargo, los dos poseen motivos para sospechar que el compañero ha establecido acuerdos secretos con otras personas.
La película utiliza esa incertidumbre para reorganizar repetidamente la posición de policías, criminales y víctimas. Una aparente traición puede formar parte del plan y una demostración de lealtad puede ocultar una maniobra distinta.
El espectador recibe la información de forma fragmentaria, por lo que debe revisar continuamente su interpretación de los personajes.
La dirección de Mimi Leder
Mimi Leder desarrolla la historia dentro de las convenciones del thriller de robos: espacios cerrados, sistemas tecnológicos, cámaras de vigilancia, persecuciones y cambios de lealtad.
La puesta en escena contrapone la elegancia de las piezas artísticas con los espacios industriales y tecnológicos que las protegen.
Leder concede especial importancia a la relación entre Morgan Freeman y Antonio Banderas. El golpe funciona como escenario para el enfrentamiento entre dos maneras de entender el oficio criminal.
La película busca mantener la atención mediante revelaciones sucesivas y evita ofrecer desde el principio toda la información sobre las verdaderas intenciones de los protagonistas.
Análisis
The Code combina el relato del último gran golpe con una historia de aprendizaje, desconfianza y manipulación.
La pareja principal responde a modelos reconocibles. Ripley es el veterano que conoce todas las reglas; Gabriel es el joven que aporta energía, pero puede cometer errores debido a su impulsividad.
El atractivo del relato depende menos de averiguar si pueden entrar en la cámara acorazada que de descubrir qué pretende realmente cada personaje.
El código profesional proporciona a Ripley una apariencia de integridad, aunque la historia plantea si puede existir verdadero honor dentro de una actividad basada en apropiarse de lo ajeno y engañar a todos los implicados.
Morgan Freeman aporta autoridad y serenidad al ladrón veterano. Antonio Banderas ofrece un contrapunto más emocional, físico y desconfiado.
La relación entre ambos funciona cuando cada gesto puede interpretarse como una enseñanza, una amenaza o una mentira. El supuesto maestro puede estar preparando al aprendiz, utilizándolo o comprobando hasta dónde llega su lealtad.
El robo de los huevos de Fabergé proporciona un objetivo visualmente reconocible y vincula el atraco con la organización rusa que amenaza a Ripley.
La película mantiene las convenciones del género sin transformarlas profundamente, pero ofrece un entretenimiento sólido apoyado en sus dos protagonistas y en los sucesivos cambios de perspectiva.
Temáticas
- Robo: Ripley y Gabriel preparan la sustracción de dos huevos de Fabergé.
- Código profesional: los ladrones mantienen reglas destinadas a garantizar la colaboración.
- Confianza: el golpe exige que dos delincuentes muy diferentes dependan el uno del otro.
- Traición: cada personaje puede estar ocultando acuerdos y objetivos propios.
- Maestro y aprendiz: Ripley transmite su experiencia a un ladrón más joven.
- Crimen organizado: una organización rusa obliga a Ripley a ejecutar el golpe.
- Vigilancia: los protagonistas deben superar sistemas tecnológicos y seguimiento policial.
- Arte: el objetivo del robo posee un gran valor histórico y económico.
- Identidad: las apariencias y verdaderas lealtades cambian a lo largo de la operación.
- Último golpe: Ripley presenta el robo como la operación que permitirá saldar definitivamente sus deudas.
Valoración
The Code es un thriller de atracos construido alrededor del contraste entre Morgan Freeman y Antonio Banderas.
Freeman ofrece una interpretación contenida y elegante. Su Ripley transmite la sensación de estar controlando el plan incluso cuando los acontecimientos parecen escapar de sus manos.
Banderas aporta movimiento, desconfianza y una mayor implicación emocional. Gabriel funciona como la mirada del espectador, ya que tampoco conoce todas las intenciones de su compañero.
El golpe central utiliza los elementos habituales del género: una cámara inexpugnable, sistemas tecnológicos, vigilancia policial, objetos de valor extraordinario y un plan que depende de una sincronización perfecta.
La película añade varios cambios de lealtad destinados a mantener la incertidumbre hasta el final. Algunas revelaciones exigen aceptar una planificación especialmente compleja, pero forman parte del juego de engaños propuesto por la historia.
Resulta especialmente recomendable para quienes disfruten de las películas de robos, las historias de maestros y aprendices, los thrillers criminales y los relatos en los que nadie parece completamente digno de confianza.
Datos de esta edición
Colección: Cine Premium
Número de la colección: 13
Referencia de la colección: 00013
Soporte: DVD vídeo
Zona: 2
Sistema: PAL
Formato de imagen: 16:9
Sonido: Dolby Digital
Canales de audio: [completar]
Idiomas: Castellano, catalán e inglés
Subtítulos: Castellano y catalán
Imagen: Color
Duración: 104 minutos aproximadamente
Calificación: No recomendada para menores de 7 años
Expediente: 112.671
Depósito legal: B-22228-2009
Titularidad: Savor
Distribución: Savor Ediciones, S. A.
Código de barras: [comprobar: 8420565003131]
Estado: [completar]
Observaciones: Edición perteneciente a la colección Cine Premium.
Contenidos adicionales
- Ficha técnica.
- Ficha artística.
- Información de doblaje.
- Tráiler.
- Filmografías.