Lo que piensan las mujeres, título original That Uncertain Feeling, es una comedia romántica dirigida por Ernst Lubitsch y estrenada en 1941.
La película utiliza una crisis matrimonial, un pianista excéntrico y una sucesión de equívocos para construir una sátira elegante sobre el amor, los celos, la rutina conyugal y la atracción ejercida por aquello que parece diferente.
Título: Lo que piensan las mujeres
Título original: That Uncertain Feeling
Director: Ernst Lubitsch
Producción: Ernst Lubitsch
Guion: Donald Ogden Stewart
Adaptación: Walter Reisch
Basada en: Divorçons, de Victorien Sardou y Émile de Najac
Año: 1941
País: Estados Unidos
Formato: Película
Género: Comedia romántica
Fotografía: George Barnes
Música: Werner R. Heymann
Montaje: William Shea
Filmación: Blanco y negro
Reparto principal
- Merle Oberon como Jill Baker.
- Melvyn Douglas como Larry Baker.
- Burgess Meredith como Alexander Sebastian.
- Alan Mowbray como el doctor Vengard.
- Olive Blakeney como Margie.
- Harry Davenport como Jones.
- Sig Ruman como Kafka.
- Eve Arden como Sally Aikens.
Sinopsis
Jill y Larry Baker forman aparentemente uno de los matrimonios más felices de la alta sociedad neoyorquina. Sin embargo, Jill padece insomnio y persistentes ataques de hipo que parecen no tener una explicación física clara.
La situación la lleva hasta la consulta del doctor Vengard, un psicoanalista que comienza a hacerle preguntas sobre su matrimonio. Jill se resiste inicialmente a admitir que exista algún problema, pero poco a poco empieza a reconocer que Larry dedica la mayor parte de su atención al trabajo.
En la consulta conoce a Alexander Sebastian, un pianista excéntrico, malhumorado y convencido de su propia superioridad artística. Su desprecio por las convenciones sociales lo convierte en todo lo contrario de Larry, un empresario práctico, trabajador y previsible.
Jill queda fascinada por el comportamiento de Sebastian y comienza a frecuentarlo. Lo invita a una cena organizada para uno de los posibles clientes de Larry, donde el pianista insulta la decoración, interrumpe las conversaciones y toca el piano mientras el anfitrión intenta cerrar un importante negocio.
Pese a su conducta, Sebastian despierta en Jill una sensación de novedad y aventura. La mujer comienza a interesarse por el arte y la música, y sus problemas de insomnio e hipo desaparecen.
Larry comprende que puede perder a su esposa. En lugar de enfrentarse directamente con su rival, decide utilizar una estrategia más sutil: acepta aparentemente la separación y finge haber encontrado a otra mujer.
Jill instala a Sebastian en la casa matrimonial, pero la convivencia revela rápidamente que el pianista resulta mucho menos atractivo cuando deja de ser una figura distante y pasa a formar parte de la vida cotidiana.
Análisis
Lo que piensan las mujeres construye su comedia alrededor del contraste entre la estabilidad matrimonial y la fascinación por lo desconocido.
Jill no abandona inicialmente a Larry porque haya dejado de quererlo, sino porque siente que su relación se ha convertido en una rutina. Su esposo la da por segura y apenas presta atención a sus necesidades emocionales.
Los ataques de hipo y el insomnio expresan cómicamente ese malestar. Cuando aparece Sebastian, los síntomas desaparecen, no porque el pianista sea necesariamente el compañero adecuado, sino porque introduce en su vida una sensación de novedad.
Alexander Sebastian representa al artista que convierte su excentricidad en una forma de poder. Se comporta como si las normas sociales no fueran aplicables a él y presenta su mal humor, su arrogancia y sus desplantes como signos de una sensibilidad superior.
La película desmonta progresivamente esa imagen. Aquello que resulta atractivo durante una visita o una conversación puede volverse insoportable cuando ocupa permanentemente el salón, el dormitorio y el espacio cotidiano de una pareja.
Larry tampoco aparece como un marido completamente inocente. Su obsesión por el trabajo y su incapacidad para percibir la insatisfacción de Jill contribuyen directamente a la crisis.
Su reacción, sin embargo, demuestra que conoce a su esposa mejor de lo que parecía. En lugar de prohibirle la relación o recurrir a una confrontación violenta, le permite descubrir por sí misma la diferencia entre una fantasía romántica y una convivencia real.
El toque Lubitsch
Ernst Lubitsch fue conocido por desarrollar una forma de comedia elegante, basada en la insinuación, los diálogos rápidos, los equívocos sentimentales y aquello que ocurre fuera de la mirada directa del espectador.
En esta película, los conflictos sexuales y matrimoniales rara vez se expresan de manera abierta. Una puerta, una mirada, una mentira incompleta o una conversación aparentemente inocente permiten sugerir mucho más de lo que los personajes llegan a decir.
La comedia tampoco depende únicamente de los diálogos. La decoración de la casa, las fotografías de Sebastian, sus interpretaciones al piano y los movimientos de los personajes por las habitaciones forman parte del juego.
Lubitsch convierte el hogar de los Baker en el escenario principal de una batalla sentimental. Primero representa la estabilidad del matrimonio; después es ocupado por el amante y, finalmente, vuelve a convertirse en el espacio de la reconciliación.
Matrimonio, deseo y rutina
La película plantea que una relación puede ser aparentemente feliz y, al mismo tiempo, contener necesidades que ninguno de sus integrantes ha expresado con claridad.
Jill desea ser vista y escuchada. Larry considera que trabajar, sostener económicamente el hogar y mantener una vida cómoda son pruebas suficientes de su compromiso.
Sebastian aparece en el espacio que deja esa incomunicación. Su atractivo depende precisamente de que no comparte las obligaciones ni los hábitos del matrimonio.
Cuando Jill debe convivir con él, descubre que la intensidad artística no garantiza la generosidad, la estabilidad ni la capacidad de compartir una vida.
La reconciliación no devuelve exactamente a la pareja al punto de partida. Ambos han reconocido el peligro de tratar el matrimonio como una institución automática que puede mantenerse sin atención.
Temáticas
- Matrimonio: Jill y Larry deben enfrentarse al desgaste producido por la rutina y la falta de comunicación.
- Celos: la aparición de Sebastian obliga a Larry a reconsiderar su relación con Jill.
- Infidelidad: la atracción por un tercero pone a prueba la estabilidad de la pareja.
- Rutina: la comodidad material no garantiza la satisfacción emocional.
- Apariencias: el matrimonio perfecto y el artista fascinante resultan menos sólidos de lo que parecen.
- Psicoanálisis: los síntomas de Jill sirven como punto de partida para examinar sus conflictos personales.
- Arte y excentricidad: Sebastian utiliza su condición de pianista para justificar su comportamiento.
- Reconciliación: la crisis permite a Jill y Larry reconocer aquello que habían descuidado.
Valoración
Lo que piensan las mujeres es una comedia ligera, elegante y construida alrededor de tres intérpretes muy diferentes.
Merle Oberon aporta sofisticación y vulnerabilidad a Jill. Melvyn Douglas representa con naturalidad al esposo confiado que solo comienza a prestar verdadera atención cuando teme perderla. Burgess Meredith convierte a Sebastian en una mezcla de artista fascinante, niño caprichoso y huésped insoportable.
La película no alcanza la celebridad de otras obras de Lubitsch, pero conserva muchos de los elementos asociados con su estilo: la ligereza, la insinuación, el ritmo de los diálogos y la transformación de los conflictos sentimentales en comedia.
Su crítica matrimonial es suave, pero precisa. La estabilidad puede convertirse en indiferencia, mientras que la novedad puede parecer amor hasta que debe afrontar las obligaciones de la vida diaria.
Resulta especialmente recomendable para quienes disfruten de la comedia clásica estadounidense, las historias de enredos matrimoniales y el cine de Ernst Lubitsch.
Ernst Lubitsch
Ernst Lubitsch fue uno de los grandes directores de la comedia clásica. Su cine se caracterizó por la elegancia narrativa, la ironía y la capacidad para sugerir conflictos amorosos y sexuales sin necesidad de mostrarlos directamente.
Lo que piensan las mujeres fue producida por su propia compañía y distribuida por United Artists. La película se sitúa entre El bazar de las sorpresas y Ser o no ser, dos de las obras más reconocidas de la etapa estadounidense del director.
Datos de esta edición
Colección: Grandes directores del siglo XX
Número de la colección: 17
Director de este volumen: Ernst Lubitsch
Distribución: ABC y BBVA
Edición: Suevia Films
Soporte: DVD vídeo
Zona: Todas las zonas
Sistema: PAL
Formato de imagen: 4:3
Imagen: Blanco y negro
Idiomas: Castellano e inglés
Subtítulos: Castellano
Sonido: Dolby Digital
Duración indicada: 84 minutos aproximadamente
Calificación: No apta para menores de 13 años
Expediente del Ministerio de Cultura: 72.424
Número E. A.: J-001418
Estado: [completar]
Observaciones: [completar]