Análisis de algunos actos de habla — Domingo Caballero Muñoz

Cuando decir es hacer: pragmática, conflicto y una monografía escolar de Akal publicada en 1992

Portada de Análisis de algunos actos de habla de Domingo Caballero Muñoz, Ediciones Akal, 1992
Portada del ejemplar de Análisis de algunos actos de habla conservado en Librería5, publicado por Ediciones Akal en 1992.

«Queda usted despedido» no siempre describe una realidad: pronunciado por quien tiene autoridad para hacerlo, puede crearla. Lo mismo ocurre cuando alguien promete, ordena, declara abierta una sesión, pide perdón o formula una amenaza. Las palabras tienen significado, pero también fuerza; no solo dicen algo sobre el mundo, sino que a veces intervienen en él.

Ese desplazamiento desde la frase aislada hacia la acción, la intención y el contexto es el territorio de Análisis de algunos actos de habla, una monografía que Domingo Caballero Muñoz publicó en Akal en 1992. Vista desde hoy, la obra resulta especialmente interesante por dos razones que se refuerzan mutuamente: nació dentro de una colección escolar que quería enseñar a leer y analizar haciendo, y fue escrita por un profesor de Lengua que había orientado su carrera hacia la Psicología Social, el conflicto y los usos sociales del lenguaje.

Decir algo y hacer algo pueden ser la misma cosa

La teoría de los actos de habla suele asociarse a J. L. Austin y a las conferencias William James que impartió en Harvard en 1955, publicadas póstumamente en 1962 como How to Do Things with Words. La intuición inicial era sencilla y radical: no todos los enunciados pueden entenderse adecuadamente preguntando si son verdaderos o falsos. «Prometo devolverte el libro» no se limita a informar acerca de una promesa; en circunstancias normales, constituye el acto de prometer. Una declaración pronunciada por una autoridad competente puede abrir una sesión, imponer una sanción o modificar una situación institucional.

John R. Searle sistematizó después buena parte de ese terreno. Su clasificación de actos ilocutivos permite distinguir, entre otros, enunciados que afirman algo, intentan que otro actúe, comprometen al hablante, expresan una actitud o producen un cambio institucional bajo determinadas condiciones. La utilidad de estas categorías no está en memorizar una taxonomía, sino en comprender que una oración gramaticalmente idéntica puede realizar acciones distintas según quién la diga, a quién, en qué momento y dentro de qué relación social.

  • Asertivos: afirmar, describir, sostener o informar.
  • Directivos: pedir, ordenar, aconsejar o intentar provocar una conducta.
  • Compromisivos: prometer, ofrecer o asumir una obligación futura.
  • Expresivos: agradecer, disculparse, felicitar o mostrar una actitud.
  • Declaraciones: actos que, cuando concurren las condiciones institucionales necesarias, cambian una situación social.
La pregunta pragmática no es solo «¿qué significa esta frase?», sino «¿qué está intentando hacer alguien al pronunciarla aquí y ahora?».

«¿Puedes cerrar la ventana?» y el problema de entender una intención

Una interrogación puede funcionar como petición; una afirmación puede convertirse en acusación; una frase cortés puede resultar intimidatoria. «¿Puedes cerrar la ventana?» admite una respuesta literalmente impecable —«sí, puedo»— que, sin embargo, fracasa en una conversación ordinaria porque el interlocutor ha reconocido las palabras pero no el acto que realizaban. El significado efectivo no queda encerrado en la sintaxis: depende de una situación compartida y de la inferencia acerca de lo que pretende el hablante.

—¿Puedes cerrar la ventana?

Una interpretación puramente literal responde a la capacidad física de cerrarla. Una interpretación pragmática reconoce que, en la mayoría de contextos cotidianos, la pregunta está funcionando como petición.

El mismo principio se hace más visible cuando intervienen autoridad o conflicto. «Como vuelvas a hacerlo, tendrás problemas» puede ser una broma entre amigos o una amenaza seria; «sería una pena que te ocurriera algo» puede tener forma superficialmente amable y adquirir una fuerza intimidatoria enorme. Para interpretar el acto hay que reconstruir relaciones, antecedentes, expectativas, capacidad de actuación y consecuencias posibles. Ahí la lingüística entra en contacto con la Psicología Social, el Derecho, la educación y el estudio del poder.

Domingo Caballero Muñoz: del aula de Lengua al conflicto psicosocial

La trayectoria del autor explica por qué este tema encajaba tan bien en su trabajo. En un artículo de 1991, Gramática, gramáticas y gramáticos, Caballero se presentaba como catedrático de Bachillerato de Lengua y Literatura, doctor en Psicología Social y experto universitario en didáctica específica. Allí comparaba modelos gramaticales formalistas con aproximaciones tradicionales y defendía que la atención al contexto podía explicar parte de la productividad didáctica de estas últimas; al mismo tiempo consideraba las gramáticas pragmáticas y textuales especialmente prometedoras para la descripción y la enseñanza.

La secuencia cronológica resulta reveladora sin necesidad de convertirla en una causalidad que las fuentes no demuestran. En 1986 había publicado El lenguaje como medio de manipulación. En 1990 defendió en la Universidad de Oviedo su tesis sobre la categoría de conflicto en el análisis psico-sociolingüístico. En 1991 publicó el artículo sobre gramática, contexto y didáctica; en 1992 aparecieron tanto Análisis de algunos actos de habla como la versión publicada de su investigación sobre conflicto. Su carrera universitaria se desarrollaría después en Psicología Social.

Hay un eco posterior especialmente sugerente. En 1998 publicó en la Universidad de Oviedo Cómo hacer cosas con relatos: (retórica y escuela). El título remite inevitablemente al How to Do Things with Words de Austin. El parecido no demuestra por sí solo una intención de homenaje, pero sí encaja con una trayectoria en la que lenguaje, acción, conflicto, retórica y escuela permanecen conectados durante años.

Guías y Monografías: una colección escolar que quería enseñar haciendo

El ejemplar conservado en Librería5 pertenece a Guías y Monografías, una colección de Akal concebida para el trabajo escolar. Una presentación contemporánea de 1989 distinguía varias líneas: guías centradas en obras completas, monografías de iniciación al análisis literario o lingüístico y materiales de consulta. La idea editorial no era ofrecer únicamente información sobre literatura, sino proponer instrumentos de trabajo para alumnos y profesores.

La contraportada de nuestro ejemplar conserva además un pequeño catálogo impreso de aquella biblioteca pedagógica. Junto a guías sobre El Quijote, Luces de Bohemia, El nombre de la rosa, El camino o El tragaluz aparecen monografías dedicadas a la narrativa, la poesía, las vanguardias, las lenguas y la terminología literaria. Dentro de Guías y Monografías, este volumen forma parte de la línea dedicada al análisis lingüístico y literario. La propia contraportada conserva una relación de títulos de la colección y permite situarlo materialmente dentro de aquel proyecto escolar de Akal.

Contraportada de Análisis de algunos actos de habla con catálogo de la colección Guías y Monografías de Akal
La contraportada funciona también como documento de la colección: conserva una relación de guías y monografías disponibles en aquel momento.

Ese detalle material es más valioso de lo que parece. Las fichas comerciales suelen reducir el libro a autor, título, editorial e ISBN; la contraportada conserva, en cambio, una fotografía editorial de época. Permite ver con qué otros títulos convivía el volumen y cómo Akal situaba el estudio de los actos de habla dentro de un proyecto más amplio de educación lingüística y literaria.

De los actos de habla a los «dialog acts» de los sistemas conversacionales

El vocabulario ha cambiado, pero una parte del problema permanece reconocible en la inteligencia artificial contemporánea. La investigación en procesamiento del lenguaje suele trabajar con dialog acts: unidades funcionales de una conversación que permiten clasificar qué papel está cumpliendo un fragmento —preguntar, informar, confirmar, rechazar, solicitar, etc.—. No son simplemente una copia informática de la teoría filosófica de Austin y Searle, pero la literatura especializada reconoce explícitamente la relación histórica entre ambos enfoques.

Un trabajo publicado en Transactions of the Association for Computational Linguistics en 2021 estudió precisamente cómo los modelos reconocen la estructura conversacional y mostró que disponer de un contexto más amplio ayuda a desambiguar clases de actos de diálogo. Otro trabajo presentado en SIGDIAL en 2022 utilizó anotaciones de dialog acts en conversaciones orientadas a tareas para entrenar agentes capaces no solo de responder, sino también de decidir acciones posteriores en un entorno.

Por eso el salto desde un manual escolar de 1992 hasta los agentes conversacionales actuales no necesita una exageración futurista. El problema básico sigue siendo muy parecido: una máquina que responde a «¿puedes recordármelo mañana?» debe distinguir entre una pregunta acerca de su capacidad y una solicitud para realizar una acción futura. Las herramientas han cambiado muchísimo desde 1992; la pregunta, no tanto: ¿qué está intentando hacer alguien al decir esto?

Ficha del ejemplar conservado en Librería5

Obra

Título
Análisis de algunos actos de habla
Autor
Domingo Caballero Muñoz
Primera publicación
1992
Lengua original
Español

Edición

Editorial
Ediciones Akal, S. A.
Colección
Guías y Monografías
Año
1992
ISBN
84-7600-991-7
Depósito legal
M. 3.453-1992
Imprenta
Anzos, S. A., Fuenlabrada (Madrid)
Formato
Rústica

Ejemplar

Peculiaridad documental
La contraportada conserva un catálogo impreso de la colección Guías y Monografías de Akal.

Editorial, año, ISBN, depósito legal e imprenta proceden de la página de créditos del ejemplar conservado en Librería5. No se atribuye número de edición ni diseño de cubierta porque no constan en el material documentado.

Un libro pequeño sobre una operación enorme

Análisis de algunos actos de habla pertenece a una clase de libros que envejecen de manera extraña. Su diseño, sus ejemplos y su función escolar remiten con claridad a comienzos de los años noventa, pero la operación intelectual que propone sigue ocurriendo en cada conversación: inferir qué hace otra persona al hablar. Esa pregunta sirve para comprender una promesa, una orden, una amenaza, una excusa, una declaración institucional o una petición indirecta; también ayuda a entender por qué un sistema conversacional puede reconocer perfectamente las palabras de una frase y, aun así, equivocarse acerca de lo que se le está pidiendo.

El interés del ejemplar no está, por tanto, en convertir una monografía escolar corriente en una rareza artificial. Está en poder situarla con precisión dentro de una colección, una trayectoria intelectual y una línea de problemas que va desde la enseñanza de la lengua hasta la Psicología Social y, décadas después, reaparece bajo nuevas formas en la investigación sobre diálogo humano-máquina. La cubierta muestra a un hombre hablando desde un atril; después de leer el libro, la escena ya no parece tan simple. Ese hombre puede estar informando, convenciendo, prometiendo, amenazando o intentando modificar lo que otros harán a continuación.

Fuentes consultadas: