Uno de los poemas que hoy identificamos inmediatamente con Campos de Castilla no estaba en Campos de Castilla cuando el libro apareció por primera vez. La obra que Antonio Machado publicó en 1912 continuó creciendo después de una pérdida que transformó también la vida del poeta.
Machado había llegado a Soria en 1907 para ocupar una cátedra de francés. Allí encontró el paisaje castellano que modificaría su poesía y conoció a Leonor Izquierdo, con quien se casó. En 1912 publicó Campos de Castilla; el 1 de agosto de ese mismo año murió Leonor y, pocos días después, Machado abandonó una ciudad que ya no podía soportar.
Los poemas escritos posteriormente desde Baeza fueron incorporándose a la obra hasta crear un libro situado en dos tiempos y dos paisajes: la Castilla contemplada directamente y la Castilla recordada desde Andalucía. Nuestra edición de 1999 parece conservar incluso una pista visual de esa transformación: sobre toda la contracubierta se repite una fecha, 1917.
El libro que salió en 1912 y siguió creciendo
La primera edición de Campos de Castilla apareció en Madrid en 1912 bajo el sello de Renacimiento. A diferencia de Soledades, galerías y otros poemas, donde dominaban el recuerdo, el sueño y la exploración de la intimidad, el nuevo libro abría mucho más la mirada hacia el exterior. Machado había encontrado en Soria un paisaje capaz de ser simultáneamente realidad física, materia poética y punto de partida para pensar sobre España.
Sin embargo, aquel volumen de 1912 no era todavía exactamente el Campos de Castilla que terminó integrándose en la tradición literaria española. La comparación de sus contenidos con las versiones posteriores ofrece una sorpresa extraordinaria: «A un olmo seco», uno de los poemas más asociados hoy al libro, no figuraba en aquella primera edición. Machado lo fechó el 4 de mayo de 1912, cuando la obra se encontraba ya en el proceso final de publicación, y acabaría formando parte de la configuración ampliada.
El ejemplo permite comprender algo fundamental: Campos de Castilla no nació como un objeto cerrado. Machado siguió escribiendo poemas que pertenecían al mismo territorio poético aunque su propia vida hubiera cambiado radicalmente. Las composiciones posteriores introdujeron el recuerdo de Soria, la experiencia andaluza, el dolor por Leonor y una reflexión política y moral cada vez más visible.
Soria, Leonor y la ruptura de 1912
Machado había llegado a Soria en 1907 para ocupar una plaza como profesor de francés. La ciudad transformó tanto su biografía como su poesía. Allí conoció a Leonor Izquierdo, hija de los propietarios de la pensión donde se alojaba, y ambos contrajeron matrimonio en 1909. Dos años después viajaron a París, pero Leonor enfermó gravemente de tuberculosis y la pareja tuvo que regresar a Soria.
Campos de Castilla apareció en la primavera de 1912 mientras la enfermedad avanzaba. El 1 de agosto murió Leonor. Machado permaneció muy pocos días en Soria y solicitó el traslado; el 15 de octubre fue nombrado catedrático de francés del Instituto de Baeza y a finales de ese mes se encontraba ya en Andalucía. El cambio geográfico fue también una fractura vital: la ciudad y los paisajes que habían alimentado el libro estaban ahora asociados inseparablemente con aquello que acababa de perder.
Desde Baeza, Soria empezó a entrar en la poesía de otra manera. Ya no era únicamente el paisaje que aparecía delante de sus ojos durante un paseo junto al Duero, sino un territorio reconstruido mediante la memoria. El recuerdo de Leonor y el de Castilla quedaron inevitablemente relacionados, y varios de los poemas incorporados posteriormente a Campos de Castilla pertenecen precisamente a esa segunda mirada.
La contracubierta de nuestro ejemplar, escrita por Ángel González, señala con acierto esa estructura doble. La riqueza temática y tonal del volumen deriva en parte de haber sido escrito en momentos y escenarios distintos, sometido a estados de ánimo radicalmente diferentes. El libro cambia porque entre unos poemas y otros también ha cambiado el hombre que los escribe.
Por qué 1917 importa tanto
La contracubierta de esta edición de El Mundo está cubierta por una sucesión diagonal de números verdes: «1917». La fecha llama la atención porque cualquiera que consulte la historia básica de la obra encontrará inmediatamente 1912 como año de primera publicación. Sin embargo, 1917 señala otro momento fundamental de su formación.
Ese año aparecieron las Poesías completas de Machado y allí se incorporaron por primera vez los poemas posteriores a la edición original que hoy asociamos al ciclo de Campos de Castilla. Bibliográficamente conviene hacer una precisión: no se trató simplemente de una segunda edición independiente de 1912 con unos cuantos poemas añadidos. Las nuevas composiciones quedaron integradas en las Poesías completas y la configuración del conjunto continuaría evolucionando en las reuniones posteriores realizadas por el propio Machado.
Por eso suele hablarse de Campos de Castilla (1907-1917) para representar el arco creativo completo. En la primera zona del libro predomina la experiencia soriana inmediata; en la segunda aparecen el recuerdo de esa tierra desde Baeza, la muerte de Leonor, el nuevo paisaje andaluz y otras preocupaciones sociales, políticas y filosóficas. No podemos demostrar únicamente mediante las páginas fotografiadas que los diseñadores de la edición de 1999 eligieran 1917 por esta razón concreta, pero la fecha está profundamente ligada a la historia textual de la obra.
Cuando mirar Castilla significaba pensar España
El paisaje es uno de los grandes protagonistas del libro, pero sería un error leerlo únicamente como poesía descriptiva. Machado mira el Duero, las tierras altas, los caminos, los montes y los pueblos y descubre en ellos una realidad material que conduce continuamente hacia preguntas históricas y morales. La dureza del territorio puede convertirse en dureza humana; la pobreza de una comarca conduce a pensar en el atraso del país; las ruinas y la grandeza pasada obligan a comparar distintas Españas.
Ahí se encuentra una de las conexiones más claras con las preocupaciones que solemos asociar a la Generación del 98. Castilla había adquirido para distintos escritores de comienzos de siglo un enorme valor simbólico: podía representar la historia de España, su decadencia, sus contradicciones y también una posible regeneración. Machado participa de ese clima, pero su mirada no queda reducida a una doctrina generacional. En sus poemas conviven observación, compasión, ironía, crítica social, experiencia personal y una reflexión sobre el paso del tiempo que atraviesa toda su obra.
La variedad formal demuestra también que Campos de Castilla es mucho más que un álbum de paisajes. «La tierra de Alvargonzález» utiliza una extensa narración para hablar de codicia, asesinato, culpa y posesión de la tierra; los «Proverbios y cantares» condensan pensamientos en formas brevísimas; otros poemas adquieren un tono civil o satírico, mientras las composiciones relacionadas con Leonor convierten el territorio perdido en materia elegíaca.
El gran cambio respecto al Machado anterior no consiste, por tanto, en abandonar el mundo interior para convertirse simplemente en cronista de Castilla. Lo que ocurre es más complejo: el mundo exterior empieza a dialogar directamente con la conciencia. El paisaje existe fuera del poeta, pero aquello que significa depende también de quien lo contempla.
Ángel González leyendo a Antonio Machado
La edición conservada en Librería5 comienza con un prólogo de Ángel González, elección especialmente apropiada porque el poeta asturiano había dedicado muchos años al estudio de Machado. Sus Aproximaciones a Antonio Machado, publicadas inicialmente en México en 1982, fueron ampliadas posteriormente en un estudio monográfico que examinaba la evolución de su poesía desde Soledades hasta los libros posteriores.
González veía una profunda coherencia detrás de cambios que podían parecer contradictorios. El Machado inicial había partido de una poesía intensamente subjetiva e introspectiva; con Campos de Castilla se produce una afirmación mucho más fuerte de la realidad exterior, mientras las etapas posteriores intentan encontrar nuevas formas de relacionar individuo y mundo. Esa lectura explica por qué el prólogo de nuestra edición insiste tanto en los distintos tiempos, lugares y estados sentimentales del libro.
Hay además algo especialmente atractivo en que sea Ángel González quien presente a Machado al público de una colección popular de 1999. No estamos sólo ante un crítico escribiendo sobre un autor académico, sino ante un gran poeta español del siglo XX leyendo a otro poeta cuya influencia se extendió profundamente sobre las generaciones posteriores. El prólogo establece así una conversación entre dos momentos de la poesía española antes de que comiencen los versos.
Nuestro ejemplar: un clásico vendido con el periódico
El volumen de Librería5 pertenece a Millenium. Las 100 joyas del milenio, colección publicada por El Mundo en 1999, coincidiendo con el décimo aniversario del periódico y la proximidad del cambio de milenio. Los ejemplares estaban encuadernados en tapa dura y se distribuían conjuntamente con el diario, una fórmula que durante aquellos años llevó grandes cantidades de literatura clásica a hogares que quizá nunca habrían comprado esas mismas ediciones en una librería convencional.
Los catálogos bibliográficos sitúan Campos de Castilla como número 30 de la colección y registran 127 páginas. La edición fue realizada por Unidad Editorial mediante acuerdo con Bibliotex. ZAC diseño gráfico se ocupó de la cubierta y los interiores, mientras Elena Sanz Marín realizó la ilustración que ocupa prácticamente toda la portada: una sucesión de franjas horizontales de tierra en amarillos, verdes, ocres y marrones que reduce el paisaje castellano a campos y horizontes.
La página legal conserva además una circunstancia histórica que ha cambiado desde la publicación. En 1999 constaban todavía los derechos de los herederos de Antonio Machado. El poeta había muerto en Collioure en 1939 y su obra pasó al dominio público en España el 1 de enero de 2020. El texto de Machado puede, por tanto, reproducirse hoy libremente, aunque no ocurre lo mismo automáticamente con los elementos propios de esta edición, como el prólogo de Ángel González o la ilustración de cubierta.
- Título
- Campos de Castilla
- Autor
- Antonio Machado
- Primera publicación
- Madrid, Renacimiento, 1912
- Ampliación fundamental
- Poesías completas, 1917
- Prólogo de esta edición
- Ángel González
- Editorial de nuestro ejemplar
- Unidad Editorial, S. A. / El Mundo
- Licencia editorial
- Bibliotex, S. L.
- Colección
- Millenium. Las 100 joyas del milenio
- Número de colección
- 30
- Año
- 1999
- Páginas
- 127
- ISBN
- 84-8130-117-5
- Depósito legal
- B. 25.997-1999
- Diseño de cubierta e interiores
- ZAC diseño gráfico
- Ilustración
- Elena Sanz Marín
- Impresión y encuadernación
- Printer Industria Gráfica, S. A.
- Distribución
- De venta conjunta e inseparable con El Mundo
- Encuadernación
- Cartoné ilustrado
- Situación de la obra
- Antonio Machado está en dominio público en España desde 2020
La edición de 1999 convierte así una obra formada a lo largo de años en un objeto compacto, de tapa dura, preparado para llegar con el periódico. Sin embargo, la propia contracubierta deja escapar la complejidad que existe debajo de esa aparente unidad. Allí está 1917, repetido una y otra vez como si fuera una marca de agua.
Entre 1912 y 1917 habían ocurrido demasiadas cosas para que el libro siguiera siendo exactamente el mismo. Había muerto Leonor, Machado había abandonado Soria, Castilla se había convertido en recuerdo y nuevos poemas habían entrado en la obra. Quizá por eso Campos de Castilla no es únicamente el libro que Machado escribió sobre un paisaje. Es también el libro de todo lo que aquel paisaje llegó a significar después de haberlo perdido.
Fuentes utilizadas para contextualizar la obra
- Biblioteca Nacional de España — primera edición de Campos de Castilla de 1912 y reproducción digital del ejemplar.
- Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes — registro y contenido de la edición original de 1912.
- Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes — configuración ampliada de Campos de Castilla (1907-1917) y relación con las Poesías completas.
- Centro Virtual Cervantes — Antonio Machado en Soria, matrimonio con Leonor Izquierdo, enfermedad y muerte en 1912.
- Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes — estudio sobre Leonor y la transformación de Campos de Castilla durante la etapa de Baeza.
- Biblioteca Nacional de España — registro de la edición de Unidad Editorial de 1999 con prólogo de Ángel González.
- Real Academia Española — estudio de Ángel González sobre Antonio Machado y su interpretación de la evolución entre Soledades y Campos de Castilla.
- Catálogo de bibliotecas — colección Millenium. Las 100 joyas del milenio, publicada por El Mundo / Unidad Editorial.
- Biblioteca Nacional de España — entrada de la obra de Antonio Machado en el dominio público el 1 de enero de 2020.