Del ataúd a la cometa — Carlos Andreu

El libro sobre la felicidad que empezó a gestarse entre un nacimiento y una explosión

Portada de Del ataúd a la cometa de Carlos Andreu, primera edición de Editorial Viceversa, 2009
Portada del ejemplar conservado en Librería5: primera edición de septiembre de 2009, publicada por Editorial Viceversa dentro de la colección Viceversa retos.

Carlos Andreu cuenta que este libro empezó a formarse en su cabeza el día en que nació su segunda hija, Leyre. Mientras ella nacía, a menos de cien metros estalló una bomba. No hubo muertos y los heridos fueron leves, pero la coincidencia dejó colocados frente a frente los dos extremos que acabarían dando forma al libro: una vida que comienza y otra manera de atravesarla como un «muerto viviente». El extraño título, por tanto, no nació simplemente como una ocurrencia de marketing. El ataúd y la cometa acabarían convirtiéndose en dos figuras con las que Andreu intentó representar gráficamente cómo estamos viviendo.

La escena que puso en marcha el libro

La primera edición de Del ataúd a la cometa apareció en septiembre de 2009, pero el propio autor sitúa su origen bastantes años antes.

En la introducción conservada en la posterior reedición de Alienta, Andreu explica que llevaba más de una década leyendo, hablando y reflexionando sobre la felicidad. Después señala un momento preciso: el nacimiento de su hija Leyre.

Mientras se producía el parto, según su relato, una bomba explotó a unos cien metros. Hubo daños materiales y algunos heridos, pero ninguna víctima mortal.

Una mujer impresionada por el atentado comentó entonces que el mundo estaba lleno de asesinos y criminales. Andreu construye su respuesta a partir de aquella frase: los criminales existen, pero son una minoría extraordinariamente visible frente a millones de personas corrientes que trabajan, forman familias, ayudan a otros y quieren vivir razonablemente bien.

El punto de partida del libro no fue «cómo tener éxito», sino una contradicción: ¿por qué dejamos que lo peor del mundo defina nuestra percepción de una vida que también contiene nacimientos, afectos y personas ordinarias intentando vivir?

Las fuentes abiertas consultadas no permiten identificar con seguridad qué atentado concreto fue aquel. El propio relato no proporciona fecha completa, ciudad ni centro hospitalario. Forzar una identificación a partir de coincidencias parciales convertiría una pista en una certeza que no tenemos.

El ataúd y la cometa no son solamente metáforas

La peculiaridad más interesante del título es que terminó convirtiéndose en un ejercicio gráfico.

Andreu organiza buena parte de su propuesta alrededor de cuatro terrenos de la vida:

Familia Las relaciones familiares y la vida afectiva más próxima.
Trabajo La ocupación, el desarrollo profesional y aquello a lo que dedicamos buena parte de nuestro tiempo.
Salud No solo el estado físico, sino también el cuidado intelectual y personal.
Amigos Las relaciones sociales que existen fuera de la familia y del trabajo.

El método que Andreu continúa utilizando en sus conferencias consiste en dibujar una cruz, situar esos cuatro ámbitos en sus extremos, puntuarse en cada uno y unir después los puntos.

La Escuela de Ingeniería Tecnun de la Universidad de Navarra describía todavía en 2025 el ejercicio durante una conferencia del autor: según las puntuaciones, la figura resultante puede terminar pareciéndose a «un ataúd o una cometa».

El título es también un gráfico de cuatro ejes: una representación deliberadamente simple del equilibrio —o desequilibrio— entre trabajo, familia, salud y relaciones.

Eso explica mejor el capítulo central del ejemplar, Convertir el ataúd en cometa, que empieza en la página 71.

El libro existía antes de convertirse en libro

Hay otra pista interesante en la hemeroteca.

En febrero de 2005, cuatro años antes de la publicación, Carlos Andreu ya utilizaba en una entrevista una de las frases que terminarían definiendo comercialmente la obra:

«La felicidad nunca está en el cuándo, está siempre en el mientras».

En aquella conversación hablaba ya de optimismo, de no reducir la vida al resultado y de disfrutar también del proceso seguido para conseguir algo.

Cuando finalmente apareció Del ataúd a la cometa, una reseña publicada el 28 de septiembre de 2009, apenas unos días después de su lanzamiento, señalaba precisamente que el libro condensaba muchas de las pequeñas historias que Andreu llevaba años utilizando en sus conferencias.

La cronología cambia la interpretación.

No estamos ante un libro del que después nació una conferencia. Estamos, en buena medida, ante una conferencia que llevaba años circulando y que terminó convirtiéndose en libro.

Eso ayuda también a entender el estilo: anécdotas, preguntas directas, ejercicios, historias breves, referencias conocidas y una voluntad constante de provocar una reacción inmediata en el lector.

Septiembre de 2009: publicar un libro sobre felicidad en plena crisis

La fecha de la primera edición tampoco es completamente neutra.

La página legal de nuestro ejemplar indica «Primera edición: septiembre 2009». Ese mismo mes Andreu aparecía anunciado en la prensa impartiendo conferencias tituladas Ser feliz en tiempos de crisis... ¿es posible?.

En ellas insistía en que la felicidad no debía medirse únicamente en horas de trabajo o beneficio económico y repetía los mismos cuatro ámbitos que vertebran el libro: trabajo, salud, familia y amigos.

Del ataúd a la cometa entró así en las librerías españolas en un momento en que la crisis financiera había convertido trabajo, seguridad económica y expectativas de futuro en problemas extraordinariamente concretos.

La respuesta del libro no es económica.

Es deliberadamente personal: si buena parte de las circunstancias externas no pueden controlarse, Andreu desplaza la atención hacia aquello que cada individuo todavía puede ordenar, cuidar o modificar.

Viktor Frankl está en la contraportada por una razón

Contraportada de Del ataúd a la cometa de Carlos Andreu, con una cita de Viktor Frankl y recomendaciones de varios lectores
La contraportada de la primera edición abre con Viktor Frankl y reúne comentarios de Rosa Santos, Luis Huete, Juanma Iturriaga y Mª del Mar Raventós.

La frase que encabeza la contraportada no es un adorno intercambiable:

«Lo que el hombre quiere realmente no es [...] la felicidad en sí, sino un “motivo” para ser feliz».

Es de Viktor Frankl y encaja directamente con otro de los capítulos del libro: Una misión en la vida.

La cita puede localizarse en La psicoterapia al alcance de todos, donde Frankl desarrolla una idea muy distinta de la persecución directa del placer: la felicidad aparece como consecuencia de disponer de una razón, una tarea o un sentido hacia el que orientarse.

Andreu formula posteriormente algo parecido en sus propias entrevistas. Al equilibrio entre los cuatro terrenos añade la necesidad de una «misión en la vida»: algo que permita levantarse por la mañana sabiendo para qué merece la pena utilizar el día.

La conexión ayuda a entender que el libro mezcla dos modelos diferentes:

Equilibrio Cuidar simultáneamente familia, trabajo, salud y amigos.
Dirección Disponer de algún proyecto, obligación, vocación o motivo que dé sentido al movimiento.

Una cometa perfectamente equilibrada que no va hacia ninguna parte tampoco resolvería el problema.

¿Tiene respaldo científico eso de que la felicidad está «en el mientras»?

Conviene distinguir la fuerza de una metáfora de la fuerza de una teoría psicológica.

Los cuatro vértices de Andreu constituyen una herramienta pedagógica, no una escala clínica validada ni una teoría científica universal de la felicidad.

Sin embargo, algunas de sus intuiciones coinciden razonablemente con líneas bien establecidas de la investigación sobre bienestar.

El Harvard Study of Adult Development, uno de los estudios longitudinales más prolongados sobre vida adulta, ha encontrado repetidamente una relación especialmente fuerte entre vínculos sociales satisfactorios, salud y bienestar. Familia y amigos, dos de los cuatro vértices de Andreu, no son por tanto elementos extravagantes dentro de una vida satisfactoria.

También existe una extensa investigación sobre adaptación hedónica: el bienestar que produce una mejora, un éxito o una nueva circunstancia puede disminuir con el tiempo a medida que nos acostumbramos a ella.

Eso no significa que todos volvamos inevitablemente a un nivel fijo de felicidad. Grandes acontecimientos —desempleo, discapacidad, divorcio o muerte de la pareja— pueden producir cambios duraderos y las personas difieren mucho en su capacidad de adaptación.

La versión rigurosa de «la felicidad está en el mientras» no sería que las metas no importan. Sería que alcanzar una meta no garantiza por sí solo un aumento permanente del bienestar, y que la calidad del proceso, las relaciones y las circunstancias de vida también importan.

Del mismo modo, el subtítulo Las personas felices no nacemos, nos hacemos funciona mejor como declaración motivacional que como descripción científica literal. El bienestar está influido por disposiciones individuales, acontecimientos, condiciones materiales, relaciones y comportamientos; no pertenece exclusivamente ni a la genética ni a la voluntad.

La primera edición conserva una estructura que después cambió de paginación

El índice de nuestro ejemplar permite reconstruir con precisión la arquitectura original de 2009:

  • Introducción — p. 11
  • La vida como recorrido — p. 29
  • Una misión en la vida — p. 49
  • Convertir el ataúd en cometa — p. 71
  • La vida como aventura — p. 95
  • A modo de evaluación — p. 125
  • Hacia la cometa — p. 139
  • Despedida — p. 145
  • Agradecimientos — p. 147
  • Bibliografía recomendada — p. 149

Esta observación permite además detectar un pequeño problema en los catálogos actuales.

Para el mismo ISBN 978-84-92819-00-3 encontramos registros que atribuyen al libro 145, 160 e incluso 200 páginas. El índice de nuestro volumen demuestra, como mínimo, que la bibliografía empieza en la 149, por lo que una ficha que reduzca toda la obra a 145 páginas está contando solamente parte de la paginación o arrastra un dato incorrecto.

Sin examinar físicamente el último folio numerado no tiene sentido escoger arbitrariamente entre las cifras restantes.

Es un ejemplo pequeño pero útil de por qué Librería5 parte del ejemplar real: incluso un libro publicado en 2009 y con ISBN moderno puede llegar a Internet convertido en varias fichas incompatibles entre sí.

De Viceversa a Planeta: el libro sobrevivió a su primera edición

La edición que conservamos pertenece a Editorial Viceversa y a su colección Viceversa retos.

En 2014, Alienta Editorial, sello del Grupo Planeta, recuperó el libro en una nueva edición de 120 páginas. La propia editorial señaló entonces que la edición anterior había superado los 10.000 ejemplares vendidos.

Ese mismo año la Universitat Internacional de Catalunya presentaba a Andreu como autor de una obra de la que ya se habían publicado ocho ediciones. En una ficha biográfica del Ejército de Tierra de 2019 se hablaba ya de nueve ediciones.

El libro había dejado, por tanto, de ser únicamente el soporte escrito de unas conferencias.

  • 2005: Andreu ya utiliza públicamente la idea de que la felicidad está «en el mientras».
  • Septiembre de 2009: primera edición de Editorial Viceversa.
  • 2014: Alienta recupera la obra; la editorial afirma que la edición anterior había vendido más de 10.000 ejemplares.
  • 2014: una fuente universitaria habla ya de ocho ediciones.
  • 2019: una biografía institucional registra nueve ediciones.

Ficha del ejemplar conservado en Librería5

Autor
Carlos Andreu
Título
Del ataúd a la cometa
Subtítulo
Las personas felices no nacemos, nos hacemos
Editorial
Editorial Viceversa, S. L.
Colección
Viceversa retos
Edición
Primera edición
Fecha
Septiembre de 2009
ISBN
978-84-92819-00-3
ISBN-10
84-92819-00-6
Depósito legal
M-34601-2009
Impresión
Dédalo Offset, S. L.
Lugar editorial
Barcelona
Paginación observada
El índice llega hasta «Bibliografía recomendada», p. 149; los catálogos externos ofrecen cifras discrepantes para el total
Encuadernación
Rústica con solapas, según catalogación externa

Primera edición, fecha, editorial, ISBN, depósito legal, imprenta, colección y estructura proceden directamente del ejemplar conservado en Librería5. La recepción posterior, las reediciones y la trayectoria del autor se han contrastado con fuentes editoriales, universitarias e institucionales.

Un título que resulta bastante menos arbitrario después de abrir el libro

La portada de 2009 coloca un niño de espaldas, corriendo con una cometa, bajo una frase inequívoca: Las personas felices no nacemos, nos hacemos.

Podría parecer la cubierta perfectamente intercambiable de cualquier manual de optimismo de aquellos años.

Pero el interior hace que el título adquiera una estructura bastante concreta.

Hay un nacimiento junto a una explosión. Hay años de conferencias anteriores al libro. Hay cuatro ejes que se dibujan sobre un papel. Hay una «misión» tomada en serio como complemento del equilibrio. Y hay una frase de Frankl que recuerda que perseguir directamente la felicidad puede ser una mala manera de encontrarla.

Quizá por eso la mejor forma de leer hoy Del ataúd a la cometa no sea preguntarse si contiene una fórmula universal para ser feliz.

Es más interesante observar el mecanismo que propone:

dibujar la propia vida, mirar la figura que ha salido y preguntarse si se parece demasiado a aquello en lo que uno no quería convertirse.