El pequeño regalo privado de Hesse que terminó convertido en un libro póstumo
En 1952 Hermann Hesse hizo imprimir un librito de apenas 27 páginas para resolver un problema muy concreto: recibía tantos mensajes de lectores que ya no podía responderlos todos. Reunió algunos pensamientos de sus libros y cartas y comenzó a enviar aquel pequeño Lektüre für Minuten como agradecimiento. Hesse murió diez años después. En 1971, en pleno redescubrimiento del escritor por la juventud norteamericana, Volker Michels recuperó la idea y la convirtió en una gran antología. El volumen español que conserva Librería5 desciende de aquella extraña cadena editorial.
Por eso Lecturas para minutos es un libro bastante más raro de lo que su aspecto de colección de pensamientos permite sospechar. No es exactamente una obra que Hermann Hesse escribiera como tal, pero tampoco es una recopilación póstuma inventada sin precedente por un editor. Entre ambas cosas existe un pequeño objeto de 1952 preparado en vida del autor.
Antes del libro hubo un regalo privado
El antecedente se titulaba Lektüre für Minuten. Ein paar Gedanken aus meinen Büchern und Briefen: «Lectura para minutos. Algunos pensamientos de mis libros y cartas».
Fue impreso en Berna por Stämpfli en 1952 y constaba de solo 27 páginas. Las descripciones bibliográficas conservadas de aquella edición documentan una tirada reducida; una de ellas registra 1.250 ejemplares en diferentes tipos de papel.
Su finalidad era personal. Hesse recibía una correspondencia enorme y aquel cuadernillo le permitía enviar algo propio a quienes le escribían sin tener que contestar individualmente cada carta.
La idea era sencilla: escoger unas pocas frases y pensamientos dispersos a lo largo de una obra enorme y ofrecerlos para una lectura breve, casi como pequeñas dosis de Hesse.
Aquel primer cuadernillo contenía apenas unas decenas de pensamientos. Lo importante no era su extensión, sino el precedente que establecía: el propio Hesse había autorizado la idea de extraer frases de sus libros y cartas y presentarlas de manera autónoma.
Hesse murió en 1962. El libro comercial apareció en 1971
La cronología obliga a precisar la autoría.
Hermann Hesse murió en Montagnola, Suiza, el 9 de agosto de 1962. El Lektüre für Minuten que se convirtió en obra comercial apareció en Suhrkamp en 1971.
Por tanto, Hesse nunca vio esa edición.
El responsable de seleccionar y ordenar los textos fue Volker Michels, que había entrado pocos años antes en Suhrkamp e Insel y terminaría dedicando una parte decisiva de su carrera a la edición del legado hessiano.
Michels tomó pensamientos procedentes de novelas, ensayos, artículos, reseñas y cartas, los separó de sus contextos originales y los agrupó temáticamente.
El resultado podía leerse como una colección de aforismos, pero conviene no confundir el efecto editorial con el origen de los textos:
Hesse no escribió centenares de aforismos consecutivos para formar este libro. Michels construyó el libro reuniendo fragmentos de textos escritos por Hesse a lo largo de muchos años.
Eso convierte al compilador en una figura esencial. Elegir qué frase extraer, cuál descartar y junto a qué otras colocarla también supone interpretar a un autor.
- 1952: Hesse publica privadamente el pequeño Lektüre für Minuten.
- 1962: muere Hermann Hesse.
- 1971: Suhrkamp publica la amplia selección preparada por Volker Michels.
- 1975: Alianza publica la primera edición española del volumen 1.
- 1976: segunda edición en El Libro de Bolsillo.
- 1977: tercera edición, a la que pertenece nuestro ejemplar.
¿Por qué resucitar aquella idea precisamente en 1971?
Porque Hermann Hesse estaba viviendo una segunda vida literaria bastante inesperada.
El Nobel de Literatura de 1946 era un escritor europeo nacido en 1877, pero a finales de los años sesenta empezó a convertirse en autor de culto para una generación estadounidense que podía ser nieta de sus primeros lectores.
Siddhartha, Demian y El lobo estepario encontraron un público nuevo entre jóvenes interesados en la espiritualidad oriental, el rechazo del conformismo social, la exploración de la conciencia y la búsqueda de una identidad al margen de las instituciones tradicionales.
El fenómeno fue suficientemente visible como para que en 1970 el germanista Egon Schwarz hablara en la revista académica PMLA de un auténtico «Hesse cult» entre sectores de la juventud estadounidense.
La recuperación editorial de Hesse coincidió con ese fenómeno. Suhrkamp comenzó a ofrecer nuevas ediciones populares y Michels encontró en el pequeño precedente de 1952 una forma especialmente adecuada de presentar a ese público el pensamiento del escritor concentrado y reorganizado.
De este modo, un cuadernillo que Hesse había concebido para sus corresponsales terminó transformándose, después de su muerte, en un producto del extraordinario renacimiento internacional de su obra.
El libro empieza por un Hesse que hoy suele quedar escondido
Quien llegue a Hesse únicamente a través de citas sueltas en Internet podría esperar que Lecturas para minutos comenzase hablando de espiritualidad, autoconocimiento, amor o sabiduría oriental.
No lo hace.
El primer gran apartado elegido por Michels es:
Política.
Después aparecen otros trece campos:
- Sociedad e individuo
- Tareas del individuo
- Formación, escuela y educación
- Religión e Iglesia
- Saber y conciencia
- Lectura y libros
- Realidad e imaginación
- Arte y artistas
- Humor
- Felicidad
- Amor
- Muerte
- Juventud y vejez
El orden no es inocente. La selección abre con guerra, poder, nacionalismo, revolución, Estado, fascismo, comunismo y responsabilidad individual.
Es un Hesse menos fácilmente reducible al escritor de la búsqueda interior.
El pacifismo de Hesse no fue una pose retrospectiva
La presencia de la política al comienzo del libro tiene respaldo en la vida pública del escritor.
Cuando estalló la Primera Guerra Mundial, Hesse se encontraba en Suiza. En noviembre de 1914 publicó el artículo O Freunde, nicht diese Töne, una intervención contra la intoxicación nacionalista que estaba arrastrando también a escritores e intelectuales.
Durante la guerra colaboró además en tareas de ayuda a prisioneros. Su rechazo del nacionalismo agresivo le ocasionó ataques en la prensa alemana y enfrentamientos con lectores que esperaban de un escritor alemán una adhesión más entusiasta a la causa nacional.
Décadas después mantuvo una posición igualmente incómoda frente a los totalitarismos. Su pensamiento político nunca encajó bien en una disciplina partidista: podía defender transformaciones sociales profundas y, al mismo tiempo, desconfiar de las masas, del dogmatismo y de la subordinación de la conciencia individual a una organización.
Eso explica una constante que atraviesa muchos fragmentos seleccionados por Michels: la transformación política que no transforma al individuo corre el riesgo de reproducir aquello que pretende destruir.
Leer esa parte junto a Demian, Siddhartha o El lobo estepario permite ver que la famosa defensa hessiana de la individualidad no era únicamente psicológica. También tenía consecuencias políticas.
Una página de créditos que contiene seis editoriales españolas
La edición conservada en Librería5 guarda otra peculiaridad que desaparece casi por completo cuando el libro se reduce a una ficha bibliográfica.
La página legal identifica a Asunción Silván como traductora. Pero unas líneas más abajo Alianza agradece expresamente a varias editoriales la autorización para reutilizar fragmentos procedentes de traducciones castellanas que aquellas habían publicado anteriormente.
Aparecen:
- Editorial Bruguera, por fragmentos de Siddhartha;
- Luis de Caralt, por Traumfährte;
- Espasa-Calpe, por Gertrud;
- Editorial Planeta, por Klingsors letzter Sommer;
- Plaza y Janés, por Das Glasperlenspiel y Die Morgenlandfahrt;
- Editorial Sudamericana, por Narziss und Goldmund.
Por tanto, «Traducción: Asunción Silván» no significa que cada fragmento del libro proceda necesariamente de una única traducción nueva y homogénea.
El volumen español funciona en parte como un mosaico de traducciones preexistentes. Para reconstruir en castellano la selección de Michels, Alianza tuvo que acudir a los derechos de distintos editores que ya habían publicado obras de Hesse.
Es uno de esos detalles que solo se hacen visibles cuando dejamos de tratar la página de créditos como un trámite y la leemos como documento.
El volumen 1 no es el mismo libro que hoy suele encontrarse
Existe además una confusión fácil de cometer al buscar esta obra.
En 1975, cuatro años después de la primera recopilación, Suhrkamp publicó Lektüre für Minuten. Neue Folge, una nueva selección preparada también por Volker Michels.
Alianza mantuvo originalmente separados ambos libros.
El nuestro corresponde a:
Lecturas para minutos, 1, traducción general de Asunción Silván, publicado por primera vez en El Libro de Bolsillo en 1975.
La segunda recopilación apareció posteriormente en castellano como Lecturas para minutos, 2, traducida por Manuel Olasagasti.
Las ediciones modernas de Alianza pueden reunir ambas selecciones en un único volumen de más de 300 páginas. Eso explica por qué una búsqueda actual puede producir descripciones bastante diferentes del pequeño volumen nº 529 que tenemos aquí.
Nuestro ejemplar no contiene las dos recopilaciones: pertenece exclusivamente a la primera.
Ficha del ejemplar conservado en Librería5
- Autor
- Hermann Hesse
- Título
- Lecturas para minutos 1
- Título original
- Lektüre für Minuten
- Selección original
- Volker Michels
- Traductora indicada
- Asunción Silván
- Editorial
- Alianza Editorial
- Colección
- El Libro de Bolsillo
- Número
- 529
- Primera edición
- 1975
- Segunda edición
- 1976
- Ejemplar de Librería5
- Tercera edición, 1977
- ISBN
- 84-206-1529-3
- Depósito legal
- M. 9814-1977
- Copyright original
- © 1971, Suhrkamp Verlag, Frankfurt am Main
- Impresión
- Breogán, I. G., S. A., Torrejón de Ardoz (Madrid)
- País de impresión
- España
Título original, traductora, sucesión de ediciones españolas, copyright, ISBN, depósito legal e imprenta constan directamente en la página de créditos del ejemplar. La intervención de Volker Michels y la genealogía de las ediciones alemanas se han contrastado con documentación editorial y bibliográfica externa.
Un libro de Hesse que también pertenece a Volker Michels
La pregunta «¿quién escribió Lecturas para minutos?» admite finalmente una respuesta menos simple de lo habitual.
Las palabras son de Hermann Hesse. Muchas proceden de obras que escribió décadas antes de que existiera este volumen.
La idea de ofrecer pensamientos aislados «para minutos» también tiene una legitimidad hessiana indiscutible: Hesse ya la había utilizado personalmente en 1952.
Pero el libro extenso que conocemos fue construido después de su muerte. Volker Michels decidió qué Hesse íbamos a encontrar allí. Eligió los fragmentos, los sacó de novelas, cartas y ensayos, los enfrentó entre sí y decidió que la primera puerta de entrada sería la política.
Eso explica una de las paradojas más interesantes del volumen. Parece uno de los libros más fragmentarios de Hesse, pero su estructura intenta justamente demostrar lo contrario: que detrás de textos escritos en épocas, géneros y circunstancias diferentes puede rastrearse una misma preocupación por la conciencia individual, la libertad y la resistencia frente a aquello que pretende pensar por nosotros.
El pequeño obsequio de 1952 servía para que Hesse pudiera responder a sus lectores sin escribirles una carta. El libro de 1971 hizo algo que él no llegó a ver: permitió que generaciones enteras siguieran recibiendo aquellas respuestas después de su muerte.
- Suhrkamp: Lektüre für Minuten y edición de Volker Michels.
- Hermann-Hesse.de: bibliografía de las obras y recopilaciones de Hesse.
- Alianza Editorial: muestra e índice de Lecturas para minutos.
- Egon Schwarz, «Hermann Hesse, the American Youth Movement, and Problems of Literary Evaluation», PMLA, 1970.
- Descripción bibliográfica de la edición privada de Lektüre für Minuten de 1952.
- Hermann-Hesse.de: Hesse, política, guerra y pacifismo.