El aura es un thriller psicológico escrito y dirigido por Fabián Bielinsky, protagonizado por Ricardo Darín, Dolores Fonzi, Alejandro Awada, Pablo Cedrón y Jorge D’Elía.
Espinosa es un taxidermista introvertido, observador y epiléptico que imagina obsesivamente delitos perfectos. Contempla los errores de policías y ladrones con la convicción de que él podría planificar un golpe mejor que cualquiera de ellos, aunque nunca ha intentado llevar sus fantasías a la práctica.
Durante una excursión de caza en los bosques del sur argentino mata accidentalmente a un hombre. La víctima resulta ser Carlos Dietrich, un delincuente que estaba preparando el asalto a un vehículo blindado encargado de transportar la recaudación de un casino.
El accidente concede al taxidermista la oportunidad que había imaginado durante años. Espinosa intenta reconstruir el plan de Dietrich a partir de teléfonos, documentos, conversaciones y movimientos aparentemente inconexos, pero pronto descubre que imaginar un crimen no equivale a controlar a las personas que deben ejecutarlo.
Título: El aura
Título internacional: The Aura
Dirección y guion: Fabián Bielinsky
Producción: Pablo Bossi, Gerardo Herrero, Mariela Besuievsky y Samuel Hadida
Producción ejecutiva: Cecilia Bossi, Ariel Saúl y Víctor Hadida
Productoras: Patagonik Film Group, Tornasol Films, Davis Films, Aura Films y Naya Films
Año: 2005
Países: Argentina, España y Francia
Idioma original: Español
Género: Thriller psicológico, drama criminal y cine negro
Fotografía: Checco Varese
Montaje: Alejandro Carrillo Penovi y Fernando Pardo
Música original: Lucio Godoy
Dirección artística: Mercedes Alfonsín
Sonido: José Luis Díaz Ouzande y Carlos Abbate
Duración cinematográfica habitual: 134 minutos aproximadamente
Reparto principal
- Ricardo Darín como Espinosa, el taxidermista.
- Dolores Fonzi como Diana Dietrich.
- Alejandro Awada como Sontag.
- Pablo Cedrón como Sosa.
- Jorge D’Elía como Urien.
- Manuel Rodal como Carlos Dietrich.
- Walter Reyno como Montero.
- Rafael Castejón como Vega.
- Nahuel Pérez Biscayart como Julio.
- Claudio Rissi como la voz de Vega.
Premios y reconocimientos
- Representante oficial de Argentina para el Óscar de 2006 a la mejor película de habla no inglesa. No alcanzó la nominación final.
- Seleccionada para competir en la Sección Oficial del Festival de San Sebastián de 2005.
- Seis premios Cóndor de Plata: mejor película, dirección, actor protagonista, guion original, fotografía y sonido.
Sinopsis
Espinosa trabaja en un taller de taxidermia de Buenos Aires. Su oficio exige observación, paciencia y capacidad para reconstruir una apariencia de vida a partir de un cuerpo muerto.
Su compañero Sontag lo invita a viajar a la Patagonia para cazar. Espinosa no parece sentir entusiasmo por disparar contra animales, pero acepta abandonar temporalmente su existencia urbana después de que su mujer se marche de casa.
Ambos se alojan en unas cabañas administradas por Diana, esposa de Carlos Dietrich. Una discusión hace que Sontag regrese a Buenos Aires, mientras Espinosa permanece solo en el bosque.
Durante la cacería confunde un movimiento entre los árboles con el del animal al que persigue y dispara. Al acercarse descubre que ha matado a Dietrich.
En lugar de informar inmediatamente del accidente, Espinosa oculta su responsabilidad y empieza a examinar las pertenencias del muerto. Encuentra indicios de que Dietrich participaba en una operación criminal mucho más compleja de lo que su vida aparente sugería.
El plan consiste en asaltar el vehículo blindado que recoge la recaudación de un casino. La operación depende de información interna, horarios precisos, una vía de acceso controlada y varios delincuentes que no conocen completamente las funciones de los demás.
Espinosa comienza a ocupar el lugar del muerto. Atiende llamadas, interpreta mensajes y se presenta ante los cómplices como alguien que conoce el proyecto. Su inteligencia le permite reconstruir una parte considerable del mecanismo, pero debe improvisar continuamente para ocultar que nunca habló con Dietrich sobre el golpe.
Sosa y Montero desconfían de él, aunque necesitan la información que parece poseer. Urien, empleado del casino, controla una pieza decisiva del plan. Vega debe intervenir desde el interior del vehículo blindado, pero su participación introduce un nuevo elemento de incertidumbre.
La fantasía del delito perfecto se transforma gradualmente en una red de personas violentas, intereses contradictorios y datos incompletos. Espinosa puede comprender el dibujo general, pero no conocer todas las decisiones adoptadas antes de su llegada.
Sus crisis epilépticas interrumpen además la percepción del tiempo. Antes de algunos ataques experimenta una sensación de suspensión y claridad: el aura que da título a la película.
Espinosa
El protagonista es un hombre silencioso que parece observar el mundo desde una distancia permanente. Habla poco, evita la intimidad y confía más en su capacidad de análisis que en las relaciones personales.
Ricardo Darín construye el personaje mediante miradas, pausas y pequeños movimientos. La interpretación evita el carisma expansivo asociado con otros trabajos del actor y convierte el pensamiento en la principal acción visible.
Espinosa desprecia intelectualmente a los delincuentes reales. Cree que sus fracasos proceden de la improvisación, la codicia y la incapacidad para imaginar todas las variables.
Sin embargo, su propia entrada en el crimen nace de un accidente. No llega al plan mediante una preparación superior, sino ocupando el vacío dejado por un muerto y aprovechando información que no le pertenece.
Su inteligencia es real, pero también lo es su arrogancia. Espinosa supone que comprender un mecanismo le concede poder sobre él, aunque desconoce las lealtades, los temores y las reacciones de quienes participan.
Diana Dietrich
Diana vive en las cabañas junto a su hermano Julio y mantiene una relación difícil con Carlos Dietrich.
Dolores Fonzi interpreta al personaje desde la reserva. Diana sabe que su marido participa en actividades oscuras, pero no parece conocer todos los detalles ni sentirse segura dentro de la relación.
Espinosa se aproxima a ella desde una posición ambigua. Es responsable de la muerte de Dietrich y, al mismo tiempo, se presenta como una persona capaz de explicar o solucionar su desaparición.
La conexión entre ambos nunca se convierte en un romance convencional. Está atravesada por el secreto, la observación y la incapacidad de Espinosa para relacionarse con los demás sin convertirlos en partes de un problema.
Sontag
Sontag representa el vínculo del protagonista con la vida cotidiana. Es quien propone el viaje, conoce su carácter y cuestiona su disposición para matar un animal.
La discusión entre ambos deja a Espinosa solo en el bosque y elimina al único personaje capaz de reconocer inmediatamente que su comportamiento ha cambiado.
Su salida de la historia permite que el taxidermista entre en el mundo criminal sin un testigo procedente de su vida anterior.
La taxidermia como clave de la película
El oficio de Espinosa no es un detalle decorativo. La taxidermia consiste en conservar una forma exterior y reconstruir una apariencia de vida sobre algo que ya ha muerto.
Eso mismo hace con el plan de Dietrich. El autor original ha desaparecido, pero Espinosa intenta ocupar su posición, recomponer sus movimientos y hacer que la operación continúe como si siguiera viva.
También trata a las personas como elementos inmóviles. Imagina que cada una cumplirá la función prevista del mismo modo que un animal disecado conserva para siempre la postura elegida por el taxidermista.
El crimen demuestra el límite de esa mirada: los seres vivos reaccionan, cambian de opinión, sienten miedo y pueden actuar de manera irracional.
El significado del aura
El aura es la percepción que precede a algunas crisis epilépticas de Espinosa. Durante unos instantes, el tiempo parece detenerse y la realidad adquiere una claridad extraña.
La película representa esos episodios mediante alteraciones del sonido, la imagen y el ritmo. El mundo exterior se aleja mientras el protagonista queda encerrado dentro de una conciencia intensificada.
Para Espinosa, esa experiencia posee una dimensión contradictoria. Anuncia la pérdida del control corporal, pero también produce la ilusión de un conocimiento absoluto.
Esa paradoja resume el personaje: se siente más lúcido que quienes lo rodean precisamente cuando está a punto de perder el dominio de sí mismo.
La fantasía del crimen perfecto
Espinosa entiende los delitos como problemas abstractos. Si se dispone de información suficiente, cada riesgo podría anticiparse y cada movimiento colocarse en el orden correcto.
La realidad desmiente esa confianza. El plan de Dietrich contiene huecos, secretos y dependencias personales. Algunos participantes desconocen el conjunto y otros poseen motivos para traicionar a sus compañeros.
El protagonista comete además el mismo error que critica: improvisa. Lo hace con mayor inteligencia que otros delincuentes, pero continúa reaccionando ante acontecimientos que no había previsto.
Bielinsky no convierte el atraco en una exhibición triunfal de ingenio. La operación es una trampa que se cierra a medida que Espinosa cree comprenderla mejor.
El bosque patagónico
El paisaje aleja la historia del thriller urbano de Nueve reinas. Los árboles, la niebla, la lluvia y las carreteras aisladas crean un espacio donde resulta difícil orientarse y todavía más difícil pedir ayuda.
El bosque parece silencioso, pero está lleno de movimientos apenas visibles. Espinosa observa huellas, reflejos y figuras que pueden ser animales, personas o proyecciones de su propia mente.
La naturaleza no ofrece una libertad romántica. Es un territorio opaco en el que el protagonista pierde las referencias urbanas y queda expuesto a su propia obsesión.
El perro
El perro de Dietrich acompaña silenciosamente a Espinosa y funciona como un vínculo entre el muerto y quien ha ocupado su lugar.
El animal no necesita comprender el plan ni juzgar moralmente al protagonista. Su presencia parece reconocer una continuidad que los personajes humanos desconocen.
También introduce una forma de vigilancia. Espinosa puede ocultar el accidente a los demás, pero permanece acompañado por un ser que pertenecía a la víctima.
Sonido, música y percepción
El diseño sonoro posee una importancia excepcional. Los ruidos del bosque, las respiraciones, los disparos y los silencios permiten entrar en la percepción alterada de Espinosa.
La música de Lucio Godoy no se limita a subrayar el peligro. Se mezcla con el ambiente y dificulta distinguir entre aquello que sucede objetivamente y aquello que el protagonista está experimentando.
Durante las crisis, el sonido se vacía o se deforma. La película convierte así una experiencia interior en un fenómeno audiovisual sin necesidad de explicaciones médicas constantes.
La fotografía de Checco Varese
La fotografía utiliza tonos fríos, interiores oscuros y una naturaleza húmeda que parece absorber a los personajes.
Los animales disecados, los cuerpos, las ramas y los rostros aparecen observados con una precisión semejante a la mirada profesional del taxidermista.
La amplitud del paisaje contrasta con la sensación de encierro. Espinosa puede encontrarse en medio de un bosque enorme y continuar atrapado dentro de un plan cada vez más estrecho.
Análisis
El aura es una película sobre la distancia entre imaginar una acción y aceptar sus consecuencias.
Espinosa ha dedicado años a pensar en delitos porque el pensamiento le permite permanecer fuera del peligro. Puede corregir mentalmente los errores ajenos sin exponerse a la violencia, la culpa o el fracaso.
La muerte de Dietrich rompe esa separación. De pronto dispone de una operación real, pero también de cadáveres, armas, cómplices y personas que pueden descubrirlo.
El protagonista parece buscar dinero, aunque su motivación más profunda es demostrar que su superioridad intelectual no era una fantasía. Desea saber si realmente podía hacerlo mejor.
La película evita proporcionar una respuesta cómoda. Espinosa comprende partes del plan que otros no ven, pero su participación aumenta el caos y lo obliga a utilizar una violencia que nunca formaba parte de sus imaginaciones ordenadas.
Ricardo Darín sostiene el relato desde una interpretación interiorizada. La ausencia de explicaciones permite que el espectador dude continuamente entre cálculo, curiosidad, miedo y fascinación.
Bielinsky construye un thriller deliberadamente pausado. La tensión no nace de una acumulación constante de persecuciones, sino de la reconstrucción incompleta de un mecanismo cuyos peligros solo aparecen cuando ya resulta difícil retroceder.
El resultado combina cine negro, estudio psicológico y una atmósfera casi onírica. El crimen funciona como prueba material de una obsesión y el aura como recordatorio de que la sensación de control puede preceder exactamente a su pérdida.
Temáticas
- Crimen perfecto: Espinosa cree que la inteligencia puede eliminar el azar.
- Arrogancia: el protagonista desprecia a policías y ladrones por considerarlos previsibles.
- Identidad: ocupa progresivamente el lugar dejado por Dietrich.
- Taxidermia: conservar una apariencia de vida se convierte en metáfora del plan criminal.
- Epilepsia: las crisis alteran la percepción, el tiempo y el control corporal.
- Aura: la claridad previa al ataque funciona como experiencia física y símbolo narrativo.
- Azar: el acceso al delito nace de una muerte accidental.
- Observación: Espinosa obtiene poder viendo detalles que otros ignoran.
- Violencia: la fantasía abstracta cambia cuando aparecen víctimas reales.
- Soledad: el protagonista evita los vínculos y trata a las personas como piezas.
- Naturaleza: el bosque patagónico crea aislamiento, incertidumbre y amenaza.
- Control: comprender un plan no significa poder dominar todas sus consecuencias.
Valoración
El aura es un thriller sombrío, pausado y de gran precisión formal que evita las soluciones fáciles del cine de atracos.
Ricardo Darín ofrece una interpretación contenida y compleja. Su personaje apenas explica lo que siente, pero transmite permanentemente observación, superioridad, ansiedad y fascinación.
La fotografía de Checco Varese y el trabajo sonoro de José Luis Díaz Ouzande y Carlos Abbate convierten el bosque en un espacio mental, no solo geográfico.
El metraje y el ritmo deliberadamente lento pueden exigir paciencia. La película dedica mucho tiempo a silencios, desplazamientos y detalles cuya importancia solo se comprende posteriormente.
Esa lentitud forma parte de su identidad. Bielinsky no pretende ofrecer una aventura criminal ligera, sino introducir al espectador en la percepción de un hombre que analiza obsesivamente cada elemento.
Resulta especialmente recomendable para quienes disfruten del cine negro, los thrillers psicológicos, las narraciones sobre delitos imperfectos y las interpretaciones más introspectivas de Ricardo Darín.
Datos de esta edición
Colección: Cine Público II
Cabecera: Público
Patrocinio indicado: Iberdrola — «Queremos ser tu energía»
Titular de la licencia: Cameo Media, S. L.
Referencia: 80411
Soporte: DVD vídeo
Zona: 2
Sistema: PAL
Formato de imagen: 16:9
Imagen: Color
Sonido: Dolby Digital AC-3
Idioma indicado: Castellano
Subtítulos: No indicados en la carátula transcrita
Duración indicada en esta edición: 126 minutos aproximadamente
Duraciones cinematográficas publicadas: entre 129 y 135 minutos según el organismo o la exhibición
Año de producción: 2005
Año de esta edición: 2008
Número de expediente impreso: 91.107
Calificación: No recomendada para menores de 18 años
Código de barras: 8437008877211
Ámbito: Uso privado y doméstico
Estado: Muy bueno
Observaciones: Edición distribuida con el diario Público dentro de la colección Cine Público II. La duración impresa de 126 minutos es inferior a los metrajes registrados para exhibiciones cinematográficas; conviene medir directamente el disco antes de atribuir la diferencia a una causa concreta.
Contenidos adicionales
La carátula transcrita no anuncia documentales, escenas eliminadas, audiocomentarios ni otros contenidos adicionales. El disco parece estar centrado en la reproducción de la película, aunque conviene comprobar el menú para confirmar si incluye selección de escenas u otras funciones de navegación.