Nuestra edición se titula Atormentada tierra, pero antes de que empiece la novela John Steinbeck hace repetir una pregunta procedente de un antiguo himno védico: «¿Quién es Aquél a quien ofreceremos nuestro sacrificio?».
La frase explica algo que el título español casi ha borrado. El original de 1933 se llama To a God Unknown, y Steinbeck dejó por escrito que había encontrado el título precisamente en aquel himno. Tierra, fertilidad, muerte, religión y sacrificio no son elementos independientes de la historia: forman el sistema alrededor del cual gira la vida de Joseph Wayne.
El ejemplar conservado en Librería5 fue publicado por Círculo de Lectores en 1969, con traducción de Máximo Siminovich y Domingo Manfredi. Declara expresamente ser una edición no abreviada y conserva los derechos de Luis de Caralt de 1963, una etapa anterior dentro de la peculiar historia española de esta novela.
El título que desapareció en la traducción
La primera página después de los créditos resulta desconcertante para quien sólo conozca el libro por su título español. No encontramos una introducción sobre California ni una explicación de la sequía que atormentará a los personajes, sino varios versos encabezados por la frase «Se lee en uno de los Vedas». Hablan de una fuerza que da aliento, gobierna hombres y animales, crea montañas, mar, cielo y tierra, y después de cada invocación reaparece la misma pregunta sobre el ser al que debe ofrecerse el sacrificio.
Ese texto corresponde al himno 121 del libro X del Rigveda, conocido habitualmente como himno de Hiranyagarbha. En la célebre traducción inglesa de Max Müller apareció bajo el encabezamiento To the Unknown God, «Al dios desconocido», y repite como estribillo la pregunta «Who is the God to whom we shall offer sacrifice?». La semejanza con el epígrafe de Steinbeck no es accidental.
En 1930, cuando llevaba ya mucho tiempo trabajando sobre el manuscrito, Steinbeck escribió a Carl Wilhelmson explicándole con entusiasmo que había encontrado un título en uno de los himnos védicos. Citó precisamente aquella pregunta sobre el dios al que ofrecer el sacrificio. Durante el proceso de escritura utilizó la forma To an Unknown God y finalmente la convirtió en To a God Unknown, que sería el título de la primera edición estadounidense de 1933.
La solución elegida décadas después por los editores españoles, Atormentada tierra, es eficaz como título de una novela rural, pero desplaza completamente el centro de gravedad. La tierra efectivamente será atormentada por la sequía, pero el original no nombra ni la tierra ni la sequía. Nombra un dios que todavía no sabemos identificar.
Joseph Wayne y una tierra que deja de ser propiedad
Joseph Wayne abandona la granja familiar de Vermont para buscar tierra propia en California. Su padre comprende que no hay espacio suficiente para todos sus hijos y termina dándole una bendición antes de partir. Cuando Joseph encuentra el valle donde establecerse, lo que inicialmente parece el proyecto práctico de un agricultor empieza a transformarse en otra cosa. La tierra no funciona simplemente como mercancía o medio de producción; adquiere una presencia que el personaje percibe como anterior y más poderosa que él mismo.
La muerte del padre intensifica esa relación. Joseph cree reconocer su presencia en un enorme árbol situado junto a la casa y comienza a tratarlo de una manera que para él no necesita una definición doctrinal precisa. Uno de sus hermanos, Burton, profundamente cristiano, interpreta en cambio aquel comportamiento como paganismo. El conflicto entre ambos no enfrenta simplemente religión y ateísmo: enfrenta distintas maneras de imaginar lo sagrado. Burton necesita separar claramente al creador de la creación; Joseph parece incapaz de hacerlo.
Alrededor de esa oposición, Steinbeck va reuniendo elementos de tradiciones muy diferentes. Hay ecos bíblicos, imágenes de sacrificio, ritos de fertilidad, creencias populares, personajes que interpretan la naturaleza de formas incompatibles y un paisaje cuya prosperidad o esterilidad parece responder a una lógica que nadie consigue dominar. La novela nunca obliga al lector a decidir si realmente actúan fuerzas sobrenaturales o si los personajes proyectan sobre el clima y la tierra sus necesidades religiosas.
Por eso la sequía resulta tan importante. Cuando desaparece la lluvia, el problema económico del rancho es inseparable de una crisis espiritual. El ganado necesita agua y los cultivos mueren, pero Joseph siente además que se ha roto una relación fundamental entre él y el lugar. La progresión de la novela conduce hacia una idea que el epígrafe había introducido antes de la primera página narrativa: si la fertilidad depende de fuerzas que no controlamos, quizá alguien acabe preguntándose qué debe ofrecer a cambio.
Cinco años para uno de los libros más extraños de Steinbeck
To a God Unknown pertenece al comienzo de la carrera de Steinbeck, aunque su cronología de escritura sea más complicada que la de publicación. El Steinbeck Institute la describe como la segunda novela que escribió y la tercera que llegó a publicar. Steinbeck había comenzado a trabajar sobre su núcleo narrativo años antes y necesitó aproximadamente cinco años de sucesivas versiones antes de considerarla terminada.
Parte del germen procedía de The Green Lady, un texto dramático inacabado de Webster «Toby» Street, compañero de Steinbeck en Stanford, que éste le permitió utilizar. El escritor amplió personajes, modificó la estructura y terminó alejándose tanto del punto de partida que la novela adquirió una identidad propia. Durante ese larguísimo proceso fue probando también títulos y desarrollando una combinación de realismo, mito y simbolismo que no volvería a aparecer con exactamente la misma intensidad en su obra.
La primera edición fue publicada en Nueva York por Robert O. Ballou en 1933. El dato material es sorprendente visto desde la fama posterior de Steinbeck: se imprimieron 1.498 ejemplares, pero sólo unos 598 fueron encuadernados y vendidos en aquella primera emisión. Cuando Covici-Friede se convirtió posteriormente en su editorial, adquirió las hojas no utilizadas y volvió a lanzar el libro en 1935 con nueva portada y datos editoriales.
El contraste con la trayectoria posterior es enorme. Dos años después llegaría el éxito de Tortilla Flat; después aparecerían De ratones y hombres, Las uvas de la ira y otras obras que convirtieron a Steinbeck en uno de los grandes nombres de la literatura estadounidense. En 1962 recibió el Premio Nobel de Literatura. La novela que había costado cinco años y vendido apenas unos centenares de ejemplares en su primera salida empezó entonces a circular bajo la autoridad de un autor mundialmente consagrado.
Una novela de tierra, sequía y religión
Las primeras reseñas ya detectaron que el libro no encajaba cómodamente en una categoría. Algunos críticos lo compararon con D. H. Lawrence y otros vieron en sus rituales la influencia de La rama dorada de James George Frazer. La pasión de Joseph por la tierra parecía a veces demasiado intensa para una novela realista y demasiado material para una alegoría religiosa convencional. Esa incomodidad acompañó durante mucho tiempo a To a God Unknown dentro del canon de Steinbeck.
Sin embargo, algunos elementos que podían parecer excesos simbólicos en 1933 se relacionan con preocupaciones que después serían centrales en el escritor. El Steinbeck Institute recuerda una anotación escrita mientras trabajaba en esta novela en la que rechazaba separar al hombre de su entorno y pensaba ambos como una unidad. Esa concepción reaparecería continuamente en su narrativa californiana: los personajes no viven encima de un paisaje decorativo, sino dentro de sistemas naturales y sociales que condicionan aquello que pueden llegar a ser.
La investigación reciente ha prestado especial atención a la sequía. Gavin Jones ha propuesto leer la novela dentro de la historia ambiental del Oeste estadounidense, donde la aridez y los ciclos climáticos desafiaban la pretensión de convertir cualquier territorio en una agricultura estable mediante voluntad y trabajo. El drama de Joseph puede verse entonces simultáneamente como mito y como problema material: una familia intenta asentarse en un lugar cuya fertilidad no está bajo su control.
Esta lectura permite evitar una simplificación frecuente. La novela no es sólo un canto bucólico a la unión con la naturaleza. La relación de Joseph con la tierra puede producir admiración y cuidado, pero también obsesión, deseo de posesión e incapacidad para aceptar los límites del entorno. El paisaje que parece conceder abundancia puede retirarla. El agricultor que cree dominar una finca descubre que, a una escala mayor, es la finca la que determina si él puede permanecer allí.
Dos nombres españoles para el mismo dios desconocido
La historia de la traducción española añade una capa particularmente interesante. En 1945 apareció en Buenos Aires una edición de Santiago Rueda titulada A un Dios desconocido y traducida por Máximo Siminovich. Era una solución muy próxima al original y conservaba inmediatamente la dimensión religiosa del título.
Cuando Luis de Caralt publicó la obra en Barcelona en 1963, el nombre pasó a ser Atormentada tierra y la versión apareció acreditada conjuntamente a Máximo Siminovich y Domingo Manfredi. Sin un cotejo textual entre las ediciones no podemos determinar qué modificaciones concretas se introdujeron ni cuál fue la intervención de Manfredi. Lo que sí puede afirmarse es que la traducción atravesó al menos dos configuraciones editoriales diferentes y que la española decidió vender la obra mediante una imagen de adversidad rural en lugar de mediante su enigma religioso.
La fecha de 1963 tampoco es indiferente. Steinbeck acababa de recibir el Premio Nobel de Literatura en diciembre de 1962 y su obra experimentó una nueva atención editorial internacional. El Portal de Historia de la Traducción en España registra precisamente Atormentada tierra entre los títulos publicados por Caralt en ese periodo de renovado interés.
Nuestra edición de Círculo de Lectores pertenece a la siguiente fase. Conserva el copyright de Luis de Caralt de 1963 y declara que la licencia editorial para Círculo se concede por cortesía de aquella casa. Los catálogos sitúan el volumen en 1969, fecha que coincide con el depósito legal B. 41759-69 impreso en nuestra copia.
Décadas después, nuevas ediciones españolas recuperarían el nombre A un Dios desconocido. La coexistencia de ambos títulos permite leer nuestro ejemplar casi como un pequeño experimento de recepción: la misma novela puede presentarse como misterio religioso o como drama de la tierra dependiendo únicamente de las cuatro palabras que aparecen en la cubierta.
Nuestro ejemplar de Círculo de Lectores
El volumen conservado en Librería5 pertenece a aquella edición de 1969. La página de créditos identifica a Círculo de Lectores en la calle Lepanto de Barcelona, acredita la traducción a Máximo Siminovich y Domingo Manfredi y atribuye la cubierta a José García Martín / DISET. La composición se realizó en Garamond 10 y la impresión y encuadernación correspondieron a Printer, Industria Gráfica, S. A., en Molins de Rey.
Hay una precisión editorial que merece conservarse: «Edición no abreviada». No es un detalle trivial en las ediciones de club de lectura de aquellos años, cuando algunas obras podían circular en versiones condensadas. En este caso el propio editor declara expresamente que no se ha abreviado el texto. Los registros bibliográficos coincidentes atribuyen al volumen 198 páginas más una hoja ilustrada y una altura aproximada de veinte centímetros.
La cubierta es sobria y casi monocroma. Un hombre aparece arrodillado bajo la masa de un gran árbol, con el cuerpo próximo al suelo y un recipiente entre las manos. La escala hace que el árbol domine completamente a la figura humana. Puede leerse sin necesidad de identificar una escena concreta: hombre, fertilidad, árbol y tierra han sido comprimidos en una sola imagen, exactamente las relaciones que Steinbeck lleva tensando durante toda la novela.
- Título
- Atormentada tierra
- Autor
- John Steinbeck
- Título original
- To a God Unknown
- Primera publicación
- Robert O. Ballou, Nueva York, 1933
- Traducción
- Máximo Siminovich y Domingo Manfredi
- Editorial
- Círculo de Lectores, S. A.
- Lugar
- Barcelona
- Año
- 1969
- Edición
- Edición no abreviada
- Copyright español
- © Luis de Caralt, 1963
- Páginas
- 198 páginas más una hoja ilustrada, según los registros bibliográficos coincidentes
- Depósito legal
- B. 41759-69
- Cubierta
- José García Martín / DISET
- Composición
- Garamond 10
- Impresión y encuadernación
- Printer, Industria Gráfica, S. A., Molins de Rey (Barcelona)
- Encuadernación
- Tapa dura ilustrada
- Peculiaridad editorial
- La novela había circulado anteriormente en castellano como A un Dios desconocido; esta edición conserva, sin embargo, el título Atormentada tierra.
El cambio de título podría parecer una cuestión menor si la novela no comenzara como comienza. Pero el lector abre Atormentada tierra y, antes de encontrarse con un agricultor de Vermont, escucha una voz antiquísima preguntando una y otra vez a qué dios debe ofrecerse el sacrificio. Steinbeck había escogido aquella pregunta como nombre de su libro y después construyó toda la historia alrededor de un hombre que intenta comprender qué fuerza gobierna la vida de la tierra.
Quizá por eso este ejemplar resulta especialmente revelador. Su cubierta española anuncia una tierra que sufre; la primera página recupera un dios desconocido. Entre ambas cosas cabe prácticamente toda la novela.
Fuentes utilizadas para contextualizar la obra
- Steinbeck Institute, Stanford University — lugar de To a God Unknown en la trayectoria de Steinbeck y relación entre ser humano y entorno.
- Morgan Library & Museum — primera edición estadounidense de To a God Unknown, Nueva York, 1933.
- Christie's — tirada de la primera edición, ejemplares encuadernados y posterior reutilización de las hojas por Covici-Friede.
- Cambridge University Press — recepción crítica contemporánea de To a God Unknown en 1933.
- Cambridge University Press — Gavin Jones, estudio sobre sequía, clima y paisaje del Oeste en la novela.
- Sacred Texts — Rigveda, libro X, himno 121, traducción de Max Müller y origen del estribillo utilizado por Steinbeck.
- Portal digital de Historia de la Traducción en España — recepción española de Steinbeck y edición de Atormentada tierra por Luis de Caralt.
- Alcaná Libros — registros de A un Dios desconocido de 1945 y de la edición de Círculo de Lectores de 1969.
- Nobel Prize — concesión a John Steinbeck del Premio Nobel de Literatura de 1962.