El sexo en la historia de España — Federico Revilla

Hay libros cuyo índice explica por sí solo la ambición de la obra. El sexo en la historia de España, de Federico Revilla, comienza preguntándose por el paso «de lo zoológico a lo humano» y termina, después de recorrer siglos de costumbres, literatura, religión, arte y vida cotidiana, con una pequeña sorpresa: «Una ficción para reflexionar: “La computadora”». Entre ambos extremos caben la Dama de Elche, Marcial, el Cid, el Arcipreste de Hita, Calixto y Melibea, Enrique IV, El Greco, Lope de Vega, Don Juan, Goya, García Lorca, el turismo, la publicidad y el desnudo moderno.

El recorrido da una idea bastante exacta de lo que Federico Revilla intentaba hacer. No escribió simplemente una colección de anécdotas picantes ni una historia jurídica de prohibiciones. Su propósito era contemplar la sexualidad como un fenómeno histórico que cambia de significado según la organización social, las creencias, la literatura, las imágenes, las relaciones entre hombres y mujeres y las formas en que una época imagina el amor, el deseo, el matrimonio o la transgresión.

El ejemplar conservado en Librería5 pertenece a la edición de Plaza & Janés de 1975, publicada como número 9 de la colección Manantial. Es un pequeño volumen de rústica que lleva a formato popular una obra aparecida anteriormente en Ediciones 29. Medio siglo después, su interés es doble: permite leer una tentativa temprana de historia cultural de la sexualidad española y, al mismo tiempo, observar qué podía verse, qué se consideraba importante y qué quedaba todavía fuera de campo cuando se escribió.

Portada de El sexo en la historia de España, de Federico Revilla
Portada de la edición de Plaza & Janés, colección Manantial. El propio volumen acredita su diseño a R. Muntanola.

Una historia del sexo contada a través de la cultura

La declaración de intenciones aparece ya en la contracubierta: Revilla quiere evitar que el asunto quede reducido a una valoración moral y propone situar hechos, personajes y coyunturas en su contexto psicosociológico. La expresión puede sonar muy propia de los años setenta, pero señala una decisión metodológica relevante. El sexo no aparece como una constante biológica que simplemente atraviesa los siglos, sino como una realidad interpretada y organizada de manera diferente por cada sociedad.

De ahí que el libro mire con insistencia hacia la literatura y el arte. Un poema, una obra teatral, una pintura o una leyenda pueden funcionar para Revilla como indicios de mentalidades, deseos, miedos y modelos de conducta. El índice pasa de Marcial y la cultura romana al amor caballeresco; de La Celestina a Lope de Vega; de El Greco y Zurbarán a Goya; de los románticos a García Lorca y, finalmente, del cine a la publicidad. La sexualidad queda así enlazada con la historia de las representaciones.

Esta forma de trabajar resulta especialmente interesante cuando se observa la trayectoria posterior del autor. Revilla desarrolló después una producción amplia dedicada a la iconografía y a la simbología, y esa sensibilidad hacia la imagen, la representación y el significado cultural ya puede reconocerse en este libro. El cuadro, el poema o el personaje literario no son adornos de una narración histórica: con frecuencia constituyen el material con el que Revilla intenta reconstruir una sensibilidad.

De la Dama de Elche a «La computadora»

La arquitectura del libro es cronológica, pero no mecánica. Revilla comienza con la relación entre sexualidad, evolución humana, arte y revolución neolítica; pasa después por los contactos culturales de la Iberia antigua y dedica capítulos sucesivos a Roma, los visigodos y las sociedades medievales cristianas, musulmanas y judías. El recorrido va ampliándose conforme aumentan las fuentes literarias y artísticas disponibles.

En la Edad Media, el interés se desplaza hacia la construcción cultural del amor. Aparecen los libros de caballerías, Suero de Quiñones, el Marqués de Santillana, el Arcipreste de Hita, la alcahueta, Calixto y Melibea y el controvertido Enrique IV. No se trata únicamente de averiguar quién amaba a quién, sino de estudiar los modelos que una sociedad ofrecía para hablar del deseo, de la fidelidad, de la seducción o del prestigio masculino y femenino.

Los siglos XVI y XVII ocupan un espacio considerable. Revilla relaciona el esplendor imperial con tensiones religiosas y sociales, se detiene en Carlos V, Felipe II, El Greco, los alumbrados y el contacto sexual derivado de la conquista americana, y después entra en el mundo teatral y cortesano de Lope de Vega, Don Juan, Villamediana, Zurbarán y Velázquez. El amor, el honor, la religión y el poder aparecen continuamente entremezclados.

Los últimos capítulos aceleran el ritmo. Goya sirve para entrar en una sociedad donde conviven tradición, miseria, prostitución y crítica de costumbres; el Romanticismo introduce nuevos modelos de sensibilidad; el movimiento obrero, el modernismo y el cine anuncian transformaciones de masas; la guerra y la posguerra conducen finalmente al turismo, la publicidad y los cambios de los años sesenta.

El arco del índice resulta extraordinario: el primer capítulo se titula «De lo zoológico a lo humano»; casi trescientas páginas después, uno de los últimos epígrafes es «Una ficción para reflexionar: “La computadora”». En medio queda una historia entera del deseo convertida en historia cultural.

Amor, poder, religión y vida cotidiana

Uno de los rasgos más claros de la obra es que Revilla no separa fácilmente la sexualidad de otras instituciones. El matrimonio puede ser cuestión religiosa, familiar, patrimonial y política; la prostitución puede revelar pobreza y legislación; la seducción puede aparecer como artificio literario y como conducta social; el honor puede convertirse a la vez en argumento teatral y en mecanismo de control. Esa mezcla permite que el libro se mueva continuamente entre personajes célebres y hábitos colectivos.

También hay una atención constante a las contradicciones. La espiritualidad convive con el deseo; la exaltación del amor con la violencia; la idealización de la mujer con la misoginia; la moral pública con las conductas privadas. Algunos epígrafes lo dicen casi de manera programática: «Lujuria y fe, mezcla interesante», «Contradicción, crispación, angustia» o «Amores que engendran odio». Revilla encuentra buena parte de su material precisamente allí donde el discurso oficial y la experiencia humana no coinciden.

El último tramo introduce fenómenos que en una historia política tradicional apenas ocuparían espacio: el turismo, la publicidad, el consumismo, el desnudo, la transformación jurídica de la mujer, la crisis del matrimonio o el cine como agente social. El sexo funciona entonces como una ventana para observar cambios mucho más amplios en las formas de vivir y de imaginar la sociedad.

Una obra temprana y también un documento de sus límites

Leer hoy El sexo en la historia de España exige distinguir entre su valor como tentativa histórica y las limitaciones de su perspectiva. La historiografía posterior ha reconocido que Revilla estaba intentando algo poco habitual: convertir la sexualidad en objeto de una narración histórica extensa y hacerlo sin reducir el libro a la simple provocación o a la colección de curiosidades.

Al mismo tiempo, investigaciones posteriores han señalado ausencias importantes. Juan Pedro Navarro Martínez, al revisar en 2025 la historiografía sobre la sodomía en la Monarquía Hispánica, utiliza precisamente el libro de Revilla como ejemplo temprano: reconoce la amplitud de su recorrido, pero observa que la persecución jurídica y social de las relaciones homosexuales apenas entra realmente en su relato. El propio índice resulta revelador. Hay referencias al «amor homosexual» en el capítulo medieval y al «problema sexual de Enrique IV», pero otros asuntos que después se convertirían en campos completos de investigación histórica aparecen poco desarrollados o quedan fuera.

Eso no convierte al libro en inútil; al contrario, añade una segunda capa de lectura. Una historia de la sexualidad escrita hace medio siglo cuenta dos historias a la vez: la de los siglos que pretende explicar y la de las categorías con las que su propio tiempo era capaz de interrogarlos. Sus énfasis y sus silencios son también documentos.

Especialmente interesante es la reflexión final que la historiografía reciente ha recuperado. Revilla imaginaba que una normalización creciente de la sexualidad reduciría progresivamente su peso como gran problema social. La evolución posterior de los estudios sobre género, derechos, identidades y sexualidades demuestra que la desaparición del tabú no significó la desaparición del interés histórico: ocurrió más bien que nuevas preguntas se hicieron posibles.

Federico Revilla y la mirada sobre los símbolos

Federico Revilla desarrolló una producción muy diversa, pero una parte importante de su obra posterior quedó asociada al estudio de la iconografía y la simbología. Cátedra ha mantenido en catálogo tanto su Diccionario de iconografía y simbología como Fundamentos antropológicos de la simbología, obras en las que estudia cómo las sociedades depositan significados en imágenes, objetos y formas culturales.

Vista desde esa trayectoria, El sexo en la historia de España adquiere cierta continuidad intelectual. Revilla parece sentirse particularmente cómodo cuando una representación artística permite abrir una cuestión histórica: El Greco no es solamente un pintor, Goya no es solamente un ilustrador de costumbres y García Lorca no es solamente un poeta. Cada uno funciona como punto de acceso a una manera social de concebir el cuerpo, el deseo, la moral o la identidad.

De Ediciones 29 a Manantial: la historia de esta edición

La página legal del ejemplar conservado en Librería5 contiene un dato que ayuda a ordenar la genealogía bibliográfica de la obra. Aunque esta edición lleva copyright de Federico Revilla de 1975 y fue editada por Plaza & Janés, indica expresamente que el libro había sido «publicado anteriormente por Ediciones 29» y proporciona para aquella publicación el ISBN 84-7175-052-X. Los registros bibliográficos localizados sitúan esa versión de Ediciones 29 en 1973, en cartoné y formato mayor.

La edición de Librería5 corresponde a la colección Manantial de Plaza & Janés y utiliza el ISBN 84-01-46009-3. El volumen acredita como lugar editorial Esplugas de Llobregat, Barcelona, y como impresor a Gráficas Guada, S.A. La portada está firmada por R. Muntanola. Las descripciones bibliográficas externas la identifican como el número 9 de la colección, circunstancia que encaja con la propia contracubierta, donde se anuncian precisamente los ocho títulos anteriores.

Ese pequeño catálogo de contracubierta revela además el carácter extraordinariamente heterogéneo de Manantial. Antes de Revilla aparecen El exorcista, de William Peter Blatty; Odessa, de Frederick Forsyth; Avenida del Parque, 79, de Harold Robbins; Banco, de Henri Charrière; Los asesinos, de Elia Kazan; Las corrupciones, de Jesús Torbado; Europa, pecado y virtud, de Enrico Altavilla, y La rebelión de los brujos, de Louis Pauwels y Jacques Bergier. Una historia cultural del sexo podía convivir así, en la misma serie popular, con best sellers, novela, ensayo y literatura de misterio. El precio impreso del volumen era de 75 pesetas.

Contracubierta de El sexo en la historia de España
Contracubierta del ejemplar: presenta la orientación histórica de la obra, anuncia los primeros títulos de Manantial y conserva el precio de 75 pesetas.

El índice completo: una cartografía de la obra

El índice de esta edición ofrece mucha más información que las fichas bibliográficas habituales disponibles en línea. Su conservación íntegra resulta útil porque permite localizar nombres, obras y cuestiones concretas sin disponer previamente del libro. Se mantiene a continuación el orden y la formulación del ejemplar.

Mostrar el índice detallado de la edición de 1975
  1. Introducción — p. 5.
  2. I. De lo zoológico a lo humano — p. 9.

    Comunidad con los animales, 9. — Las primeras reflexiones, 11. — Por el sexo, hacia un comienzo del arte, 13. — Técnicas de llamada, 14. — La revolución neolítica, 15. — El pueblo de los constructores megalíticos, 17. — ¿Tú y yo...?, 18.

  3. II. Extranjeros en Iberia — p. 21.

    ¿Importación de cultos cananeos?, 22. — Fecundidad, homosexualidad y misterios entre los griegos, 25. — El enigma de «la Dama de Elche», 29. — Celtiberia, adusta y pobre, 30.

  4. III. Roma, maestra en todo — p. 33.

    Las «dos Romas», 34. — Marcial, testigo hispano de la descomposición, 36. — La impronta romana en Hispania, 37. — Los cultos orientales en Hispania, 40. — El cristianismo: mutación, 41. — Pablo y la Iglesia primitiva ante el matrimonio, 42. — La Iglesia hispana en acción, 44. — El priscilianismo: escándalo, 45.

  5. IV. Bárbaros, pero herederos — p. 47.

    El papel de los visigodos, 48. — Alguna lección visigoda, 50. — La leyenda de Florinda: ¿un síntoma de culpabilidad colectiva?, 52.

  6. V. Tiempos duros de reconquistas — p. 55.

    Los musulmanes, enfrente: «pistas» en forma de leyendas, 56. — El régimen señorial y sus posibles abusos: ¿fue una realidad el derecho de pernada?, 58. — La ternura del Cid Campeador, 61. — Lujuria y fe, mezcla interesante, 62. — Panorámica abigarrada del «Camino de Santiago», 66. — Hacia la idealización, 67. — En el subsuelo de los deseos, 69.

  7. VI. Musulmanes y judíos en la España medieval — p. 73.

    Ideología coránica de base, 75. — No prisioneras, sino libres, 79. — La poesía, como fuente de información, 80. — Mujeres de soplo, 81. — También amor homosexual, 85. — Menos leyenda para la Alhambra, 86. — Los hijos de Abraham en España, 87. — La tradición bíblica, 89. — El cerrado mundo hebraicoespañol, 94.

  8. VII. Se habla mucho del amor — p. 97.

    El éxito de los libros de caballerías, 98. — Visión desmitificadora de la caballería andante, 100. — El brillante juego de Suero de Quiñones, 102. — Morfología del caballero ideal, 103. — Más allá en la idealización, 104. — El mundo irreal del Marqués de Santillana, 107. — Una voz del pueblo: el Arcipreste de Hita, 108. — Perfil humano y social de la alcahueta, 112. — Calixto y Melibea: un estudio sobre la seducción, 116. — El tipo preferido de mujer, 120. — Fidelidad, aventura, secreto, 124. — El pueblo ante la infidelidad, 128. — Corruptelas en todos los niveles, 132. — Las alegres chicas de la Corte real, 134. — El problema sexual de Enrique IV, 136. — La llamada ascética en los tiempos peores, 137. — Isabel y Fernando: el enigma de una pareja, 138. — ¿Locura de amor?, 140.

  9. VIII. La era del esplendor — p. 143.

    La acogida de las ideas de Erasmo, 144. — Animosidad contra la mujer, 146. — Una sociedad de desocupados, 147. — Contradicción, crispación, angustia, 150. — Amores que engendran odio, 151. — Actitudes e influencia de los cristianos nuevos, 153. — La epopeya de las Indias, 155. — Encuentro sexual de los españoles y las indias, 155. — Un hervidero de posibilidades, 157. — Pueblos vacíos y clérigos aprovechados, 158. — Desvaríos de los alumbrados, 159. — Los «dos» iluminismos, 160. — Carlos e Isabel, ¿matrimonio feliz?, 162. — Amor, muerte y religión, 164. — Felipe II: cambio de ambiente, 165. — Apuntes para una psicología de Felipe II, 167. — El universo ascético de el Greco, 170. — El Greco y el pueblo español, 174. — El Greco y el rey, 175. — Para lucimiento de psicoanalistas, 176. — La novela del príncipe don Carlos, 177.

  10. IX. La era de la decepción — p. 179.

    La ficción clasicista, 180. — Malas costumbres de todos los tiempos, 182. — Angustia y desmesura, 184. — Sensatez, a pesar de todo, 186. — Lope de Vega o los distintos ángeles del amor, 189. — El honor en el teatro, 192. — Desoladora nobleza, 195. — Don Felipe el Incansable, 198. — Villamediana y sus «amores reales», 200. — Don Juan, entre deportista y anarquista, 201. — Las tres historias de San Plácido, 202. — Zurbarán y «las tentaciones», 206. — Velázquez, «fuera de todo», 207. — Carlos II: ocaso triste, 208.

  11. X. Lo francés frente a lo tradicional — p. 213.

    Tres personajes inseparables, 214. — La huella de Fernando VII, 217. — La nobleza dormita, 218. — Nace el casticismo, 220. — Tozudos e ingobernables, 222. — Miseria, abandono, prostitución, 223. — Goya denuncia los vicios de su tiempo, 224. — La brujería y sus connotaciones sexuales, 226. — Los esfuerzos del moralismo oficial, 227.

  12. XI. Extremosidades románticas — p. 229.

    Continuación a todo trance, 229. — El romanticismo como actitud política y estética, 230. — Amor y fatalidad, 231. — Una sensualidad desenfrenada, 232. — La mujer vista por los románticos, 234. — La afición a la muerte, 236. — La difícil vida de Isabel II, 237. — María Cristina, escindida, 238. — La difícil vida de Isabel II, 239. — Por fin, un amor auténtico, 241. — La concepción burguesa del matrimonio, 243.

  13. XII. Las primeras conmociones — p. 247.

    La marea obrera, 247. — Carne o las fieras, 249. — Rosas de otoño: breviario de amor burgués, 251. — La mórbida sensualidad modernista, 253. — Hacia la desmitificación de lo sexual, 255. — Visiones del campo: las pasiones en libertad, 258. — El cine, revolución social, 261. — El fenómeno del idolismo, 262. — Tipología cinematográfica, 264.

  14. XIII. La crisis y la cristalización — p. 267.

    Una droga para el pueblo, 268. — El sexo en García Lorca, 269. — La guerra, ocasión para los atropellos sexuales, 272. — Los rigores de la posguerra: la cristalización, 274. — Política sobre la prostitución, 277. — Descubrimiento de la mujer como compañera, 278. — Surge el fenómeno del turismo, 280.

  15. XIV. El vuelco de los sesenta — p. 283.

    La «generación de la ruina», 284. — «Haz el amor, no la guerra», 285. — La situación jurídica de la mujer, 287. — ¿Es cierto que ha evolucionado la mujer española?, 289. — Seducción a la inversa, 291. — Aspectos consumísticos de la sexualidad, 291. — Incidentes de la publicidad en las formas de relación sexual, 293. — El desnudo en la vida moderna, 295. — Naturalidad absoluta para el coito, 296. — Hacia una crisis del matrimonio?, 299. — No todo está superado..., 301. — Una posibilidad: aparición de un tercer sexo, 302. — Una ficción para reflexionar: «La computadora», 302.

  16. Mirada de conjunto — p. 305.
  17. Bibliografía — p. 311.

Ficha del ejemplar conservado en Librería5

Obra

Título
El sexo en la historia de España
Autor
Federico Revilla
Primera publicación localizada
1973
Lengua original
Español
Género
Ensayo
Género
Historia cultural
Periodo
Siglo XX
Tema
Historia de la sexualidad en España

Edición

Editorial
Plaza & Janés, S.A., Editores
Colección
Manantial
Número de colección
9
Lugar
Esplugas de Llobregat (Barcelona)
Año
1975
Edición
Edición Plaza & Janés de 1975; publicada anteriormente por Ediciones 29
ISBN
84-01-46009-3
Depósito legal
B. 24.038-1975
Lengua
Español
Portada
R. Muntanola
Impresor
Gráficas Guada, S.A.
Formato
Rústica, aproximadamente 18 × 10 cm
Precio impreso
75 ptas.

La paginación no se incorpora como dato normalizado porque las fuentes consultadas ofrecen recuentos discrepantes. El índice del ejemplar sitúa «Mirada de conjunto» en la p. 305 y la bibliografía en la p. 311.

Ejemplar

Peculiaridad
Conserva la contracubierta con precio impreso de 75 pesetas y la relación de los ocho primeros títulos de la colección Manantial.
Peculiaridad
Conserva un índice analítico muy detallado que permite reconstruir la estructura temática completa de la obra.

Fuentes consultadas